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La historia de Patty Jenkins, directora de Wonder Woman y... ¿salvadora del Universo DC?

Warner Bros.

El Universo cinematográfico de Marvel (MCU por su siglas en inglés), además de ser la franquicia cinematográfica más exitosa de todos los tiempos en términos puramente taquilleros, tiene la particularidad de haber redefinido el panorama cinematográfico en Hollywood, convirtiéndose en el modelo a seguir en el mundo de los blockbusters.

Culpa de Marvel, hoy ningún gran estudio hollywoodense quiere quedarse por fuera de la tendencia de los universos cinematográficos.

Pese a esta abundancia, sin embargo, los únicos que pueden aspirar a disputarle el trono a Marvel en su propio terreno son naturalmente sus eternos rivales, DC Comics, y el estudio encargado de sus adaptaciones, Warner Bros.

Esto es lo que hace que sea muy decepcionante el hecho de que el Universo extendido de DC (DCEU) no haya dado forma todavía a una franquicia tan sólida y atrapante como la de su principal competidor, contando incluso con personajes más icónicos y populares (¿A alguien le interesaba Iron Man o Thor antes del MCU, de Robert Downey Jr. y de Chris Hemsworth?).

Siguiendo desde atrás los pasos de Marvel, y tal vez obligados por la presión de estar a la altura, el Universo extendido de DC ha sido apresurado y caótico, sin encontrar todavía una fórmula para el éxito.

En este escenario llega Wonder Woman, una película especial por varias razones.

Mujeres maravilla

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Para empezar, Wonder Woman es el primer blockbuster de superhéroes de esta nueva era protagonizado exclusivamente por una heroína, y también el primero dirigido por una mujer.

Estos aspectos pueden considerarse como una astuta estrategia por parte de Warner Bros, en tiempos en los que el clima social y político predominante da mucha importancia a estas cuestiones, y en medio de una industria que intenta acompasarse desesperadamente a los reclamos de inclusión y diversidad.

Se puede suponer tal vez que por estas simples razones la predisposición general hacia Wonder Woman era muy diferente a la que precedía el lanzamiento de Batman v Superman: Dawn of Justice o la inexcusable Suicide Squad.

Se ve como un soplo de aire fresco y como un saludable intento renovador en medio de un género en muchos sentidos agotado.

Clay Enos/ TM & © DC Comics

Wonder Woman es hasta ahora, a pocos días de su estreno, la película mejor recibida del DCEU.

O más sencillamente, según muchos críticos, la mejor película del DCEU.

Al momento cuenta con una aprobación de 92% en el sitio Rotten Tomatoes, donde se suceden los elogios a la actuación de Gal Gadot y adjetivos como “emocionante”, “espectacular” y “sincera”.

En definitiva, la apuesta de Warner Bros ha rendido sus frutos, aunque no estuvo exenta de riesgos.

Una directora sin experiencia

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La directora Patty Jenkins, entonces, ahora se perfila como la gran salvadora del DCEU, cosa que no pudo hacer ni Zack Snyder con Batman y Superman en una misma película, ni David Ayer con una galería de grandes antihéroes y villanos de DC Comics.

¿Cómo llegó Patty Jenkins a este lugar?

Es bastante curioso el hecho de que, antes de dirigir Wonder Woman, Jenkins tenía solamente una película en su haber (además de trabajos en televisión, en las series Arrested Development, Entourage y The Killing).

Una película, además, que dirigió hace más de una década.

Se trata de Monster, de 2003, un film basado en hechos reales que incluyó a una irreconocible Charlize Theron en el rol principal, el de la ex prostituta devenida en asesina serial Aileen Wuornos.

Monster fue aclamada por la crítica y le valió a Charlize Theron un Oscar como mejor actriz.

Pero no fue solamente este antecedente el que llevó a Warner Bros a elegir a Patty Jenkins.

Una película de Wonder Woman estaba en los planes del estudio por lo menos desde mediados de los 90, y aunque diversos directores trabajaron en ella y muchas protagonistas fueron consideradas, el proyecto nunca terminó por despegar.

En 2005, Warner anunció que Joss Whedon (en ese entonces todavía lejos de ocuparse del MCU, pero ya con experiencia en grandes personajes femeninos, como Buffy) iba a escribir y dirigir la película de Wonder Woman.

Allí fue que Patty Jenkins comenzó a colaborar con el proyecto.

«Cada vez que surgía la posibilidad de hacer la película de Wonder Woman, allí estaba yo discutiendo el proyecto» dijo la directora en una entrevista. «Pero nunca llegamos a ninguna parte, y todas las conversaciones quedaron en nada».

Joss Whedon nunca terminó su guión y abandonó definitivamente el proyecto en 2007.

Muchos años pasaron hasta que Patty Jenkins pudiera finalmente hacerse cargo de la película de Wonder Woman, e incluso fue debido a que otra directora, Michelle MacLaren (conocida por su trabajo en TV, especialmente Breaking Bad), que era la primera opción del estudio, rechazó la propuesta.

Pido perdón por adelantado a los fans de DC que no les gustará esta teoría, pero en la elección de Patty Jenkins para dirigir Wonder Woman, Warner Bros parece haber seguido una estrategia que ya ha establecido y con mucho éxito el MCU.

Una directora que proviene del cine independiente, que solamente dirigió antes una película con un presupuesto 20 veces más reducido, y sin ninguna experiencia en la realización de millonarios blockbusters, pero cuya obra mantiene alguna similitud o comparte ciertas inquietudes temáticas y estéticas con la película que va a hacer.

Los hermanos Anthony y Joe Russo (Capitán América: Soldado de Invierno y Civil War), James Gunn (Guardianes de la Galaxia), Peyton Reed (Ant-Man), Scott Derrickson (Doctor Strange), Jon Watts (Spider-Man: Homecoming) y Taika Waititi (Thor: Ragnarok), son todos directores con el mismo perfil, independientes y volcados al cine de género como el horror o la comedia, que dieron su salto a los blockbusters de la mano de Marvel.

No a Thor, sí a Wonder Woman

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De hecho, Patty Jenkins ya había tenido antes la oportunidad de hacer exactamente lo mismo que todos ellos, pero finalmente la rechazó.

Marvel le ofreció a Jenkins en 2011 la posibilidad de dirigir Thor: The Dark World.

La directora trabajó durante un par de meses en esta secuela, pero después abandonó el proyecto utilizando el ya célebre argumento de las "diferencias creativas” con el estudio.

Afortunadamente para ella, no hubo tales diferencias con Warner Bros y la historia de Wonder Woman terminó siendo la más apropiada para ella, y para su incursión en el mundo de los superhéroes.

Esa experiencia fallida con Thor, fue lo que la preparó, según admitió, para hacer una mejor película de Wonder Woman, aunque no fue algo agradable haberla vivido.

«Fue triste porque me encantaba la idea de hacer Thor con esa gente a la que realmente quería» recordó, «pero eventualmente alejarme fue algo bueno, porque no creo que hubiera podido hacer una buena película con el guión que tenía».

«Toda mi carrera ha apuntado hacia aquí, porque sabía que algún día quería hacer una película como ésta» dijo Jenkins sobre Wonder Woman. «No sabía que me tocaría a mí hacer Wonder Woman, pero en cierto modo esta es la película que más preparada estoy para hacer, porque es lo que siempre quise. Valió la pena la espera».

Con un presupuesto de $150 millones de dólares, Wonder Woman es además la película más costosa de Hollywood dirigida por una mujer, lugar que Patty Jenkins pasó a ocupar desplazando a Kathryn Bigelow (que dirigió K-19: The Widowmaker, con un presupuesto de $100 millones).

Todo indica que fue dinero bien gastado.