Recordamos a Jonathan Demme, director de El silencio de los inocentes y Philadelphia, entre otras

Deadline

El sitio Indiewire difundió la noticia del fallecimiento del director estadounidense Jonathan Demme esta mañana. Tenía 73 años.

Según fuentes cercanas a la familia, Jonathan Demme padecía cáncer de esófago, enfermedad que le había sido tratada ya en 2010, pero que volvió a surgir en 2015.

Estas complicaciones, sumadas a fallas cardíacas, terminaron por darle muerte este miércoles en Nueva York.

Una aclamada carrera de varias décadas

Jonathan Demme era conocido por llevar una vida personal tranquila, o en todo caso alejada de los medios y el público, excepto por una breve pero comentada relación a mediados de los 80 con la cantante Belinda Carlisle.

Su carrera, sin embargo, fue notoria y destacada.

Comenzó a principios de la década de 1970, trabajando junto al afamado Roger Corman y sus películas de exploitation.

Con él escribió y produjo las películas Angels Hard as They Come (1971) y The Hot Box (1972), antes de dar su paso hacia la dirección, oficio que no abandonaría y que ejercería prolíficamente por las siguientes tres décadas y media.

Se mantuvo en actividad hasta mediados de 2016.

Su último trabajo como director fue un episodio de la serie Shots Fired de Fox que, coincidentemente, será emitido este mismo día, el de su fallecimiento, en la TV estadounidense..

Sus primeras tres películas, Caged Heat (1974), Crazy Mama (1975) y Fighting Mad (1976) fueron realizadas para la compañía productora de Roger Corman y siguen su estética de exploitation y bajo presupuesto, aunque Demme ya comenzó a mostrar un enfoque satírico y de comedia, presagiando el género con el que comenzaría a cobrar notoriedad un poco más tarde.

En la década del 80, fueron precisamente sus comedias las que lo lanzaron a la fama, comenzando por Melvin y Howard, de 1980, y siguiendo con títulos como Swing Shift (1984), Something Wild (1986) y Married to the Mob (1988).

Después de esta última vendría uno de sus grandes éxitos a nivel mundial, El silencio de los inocentes, que le valió además el Premio Oscar a mejor director.

Para consolidar su estatus a comienzos de los 90, siguió aquella película con el memorable drama Philadelphia, no solamente valorado por sus logros puramente cinematográficos —la historia, las actuaciones de Tom Hanks y Denzel Washington— y la canción de Bruce Springsteen ganadora del Oscar, sino por ser una de los primeras películas del mainstream hollywoodense en tratar la problemática del VIH, la discriminación y la homofobia asociada a ella.

A fines de los 90 dirigió Beloved, basada en una novela de Toni Morrison, y ya entrados los 2000 hizo una adaptación libre de la clásica The Manchurian Candidate y la aclamada Rachel Getting Married (2008).

Finalmente, dirigió A Master Builder (2013), basada en una obra de Henrik Ibsen, y puso a Meryl Streep en el papel de una mujer que, tardíamente, busca cumplir su sueño de convertirse en una estrella de rock, en Ricki and the Flash (2015), su última película.

Jonathan Demme y la música

Esta última película de temática musical, nos lleva a la otra célebre faceta de Jonathan Demme como director: el documentalista.

Demme es el responsable del documental Stop Making Sense (1984), que muestra la actuación en vivo de los Talking Heads y es considerado uno de los mejores representantes del género.

Varios de sus documentales se centraron en diferentes figuras musicales, desde el británico Robyn Hitchcock (Storefront Hitchcock, 1998), pasando por Neil Young (del que filmó tres películas) hasta Justin Timberlake, con el documental Justin Timberlake + The Tennessee Kids, lanzado el año pasado en Netflix (Demme quiso trabajar con Timberlake luego de verlo actuar en la película The Social Network; el músico era fan de su documental Stop Making Sense, al que consideró una influencia para sus actuaciones en vivo).

Su legado

Directores como Paul Thomas Anderson, Alexander Payne y Wes Anderson han reconocido la influencia de Jonathan Demme en su trabajo.

Varias estrellas de Hollywood y del mundo del cine le dieron su adiós.