6 películas tan malas que se canceló su secuela

Los peores trajes de superheroes en la pantalla grande 1
Warner Bros. Pictures

«¡Preparen los bolsillos! ¡Esta película va a ser lo MÁXIMO!»

Ehm, detente ejecutivo cinematográfico. Antes de que cambies tu piscina por una llena de monedas, a lo Rico McPato, espera el estreno. Puede que te lleves una sorpresa.

Los críticos las odiaron, el público ni se tomó la molestia de acercarse a las salas de cine y la taquilla apenas te dio para recuperar lo invertido y con suerte. ¿Y la secuela que ya tenían en mente? Pues… es mejor que hagas una película de superhéroes o un remake. ¿Qué también las hay en esta lista? ¡Nadie se salva!

The Lone Ranger (2013)

Johnny Depp ha tenido una carrera mixta. Pasó de ser el chico sexy del momento, a una bomba para la taquilla (en el peor sentido de la expresión), para convertirse en el actor mejor pagado y rentable gracias a Jack Sparrow.

Pero la magia del capitán parece haberse apagado. Pruebas hay, una más dolorosa que la otra y The Lone Ranger es una de ellas.

Depp se comprometió con su papel de Tonto, le dio un toque diferente, se involucró con etnias indioamericanas y… falló. La crítica destrozó el guión flojo (y muy largo, tengo que decir) y la taquilla casi no supera la inversión.

Las secuelas pensadas por Disney fueron olvidadas de inmediato y Depp culpó a los periodistas por tener demasiadas expectativas. Ay, Johnny… mejor me callo.

Superman Returns (2006)

Como fan de Superman, agradezco que se haya cancelado la secuela pensada para el regreso del Hombre de Acero. Esta película retoma la historia que Christopher Reeve nos hizo amar, y deja de lado Superman III Y Superman IV. ¿Qué podía salir mal? Pues el guión tan absurdo.

Sin embargo, la película fue bien recibida por la crítica y la taquilla, aunque ocurrieron algunos problemas. Bryan Singer (su director) tomó otros proyectos, ocurrió la huelga de guionistas… La secuela se planeó para 2009, pero parece haber quedado bajo el polvo, más cuando Zack Snyder llegó con Man Of Steel.

Fantastic Four (2015)

A las hermanas Mara no se les dan bien las secuelas, pues Kate sufrió la misma decepción de su hermana con Fantastic Four. Es que hay algo sobre estos superhéroes que parece no ir bien. La primera adaptación se hundió (aunque con su respectiva secuela) y el reinicio de la historia le fue peor.

Los críticos la odiaron y la taquilla fue desastrosa. Lógicamente, la secuela planeada para 2017 quedó en: ¡olvídenlo!

The Golden Compass (2007)

La próxima «Señor de los Anillos». Ehh… creo que no. La historia de Philip Pullman fue saboteada desde el principio. Los temas antiIglesia llenaron de rabia a los fanáticos quienes se unieron para boicotear la producción.

La presión fue tal que el estudio eliminó la escena final donde se deja un final abierto para una nueva entrega que fue escrita y que tenía el día de lanzamiento estipulado.

Green Lantern (2011)

Con Deadpool, Ryan Reynolds se redimió ante los fanáticos de los cómics, quienes le odiaron por la adaptación de Green Lantern en 2011. Es que a Reynolds se le consideraba una pesadilla para la taquilla: a nadie le interesaba verlo y se demostró en la taquilla de la película de Marvel que supondría convertirse en todo un acontecimiento cinematográfico.

La recaudación fue de 200 millones de dólares, pero el estudio esperaba unos 600. ¿Resultado? La linterna se apagó.

Terminator: Genisys (2015)

Terminator: Genisys lo tenía todo: la Madre de Dragones en el papel de Sarah Connor y Arnold Schwarzenegger retomando su rol legendario.

Pero ni estos dos actores pudieron salvar a la película, odiada por la audiencia y la crítica.

Finalmente, Emilia Clarke informó que se alejaría de la secuela. Perdón, Khaleesi, pero el estudio había tomado la decisión mucho antes que tú. ¡Dracarys!