pop

La historia detrás de la imagen subliminal de El exorcista

Warner Bros. Pictures

El exorcista es una de las mejores películas de terror de todos los tiempos, y sigue siendo toda una experiencia verla hoy en día, así que sólo podemos imaginar lo que fue el impacto que causó en el público en 1973, mucho antes de que todas las cosas que inventó o popularizó ella misma se volvieran clichés del cine de horror.

Asimilar este impacto no es algo fácil, y como es habitual en estos casos, antes de convertirse en un reputado clásico del cine, El exorcista fue una película que suscitaba opiniones encontradas y controversias.

Y si hablamos de controversia hay una que sobresale: la utilización de mensajes subliminales.

El diablo escondido

Tal vez estos hayan pasado desapercibidos para muchos la primera vez que vieron la película (o no, son bastante evidentes), pero un par de años después del estreno de El exorcista, el cuestionable autor especializado en la temática Wilson Bryan Key, publicó un libro titulado Media Sexploitation y dedicó todo un capítulo a denunciar la aparición de varias imágenes y efectos de sonido subliminales en la película, enccendiendo la polémica.

En la década del 70 la atención que se daba a estos temas era diferente a la de ahora. 

Una película con temática diabólica y con mensajes subliminales podía causar espanto en muchas personas convencidas de que los propósitos del film podían ir mucho más allá y estar vinculados con el mismísimo diablo.

(Wilson Bryan Key fue uno de los que convenció a mucha gente de que la música de Judas Priest contenía mensajes diabólicos subliminales que exhortaba a sus oyentes a suicidarse, una estrategia comercial no muy lúcida realmente, como decía Bill Hicks)

En efecto, la película incluye varias apariciones del rostro del demonio Pazuzu, o Capitán Howdy, el espíritu maligno que ha poseído a la niña interpretada por Linda Blair, intercalado como un breve flash en la pantalla o una aparición espectral.

Esta es la primera aparición subliminal en la versión original de la película de 1973, durante el sueño del padre Karras:

demonio el exorcista 1
Warner Bros.

Sin embargo, en la versión en DVD, se puede ver antes (en el minuto 31 de película, según el fansite oficial) el rostro de Capitán Howdy, durante el examen médico de Regan.

Cuando ella abre los ojos, esta imagen, un poco más impresionante y mirándonos directamente, aparece por tres frames:

Warner Bros.

Otra aparición subliminal se por unos segundos en la llamada «Versión que nunca viste», lanzada en el 2000 con varios cambios y adiciones a la original:

demonio el exorcista 2
Warner Bros.

Hay varias otras apariciones del rostro de Pazuzu en sí mismo, o incluso fundido junto a la imagen de Regan o el Padre Karras para simbolizar la posesión.

Warner Bros.
Warner Bros.
Warner Bros.

William Friedkin, el director de la película, explicó en una entrevista en 1991 que no fue algo precisamente original la idea de insertar estas imágenes y sonidos.

También aclaró, por las dudas, que la intención no era que la audiencia comenzara a adorar al diablo:

“Había visto estos cortes subliminales en varias películas antes de ponerlos en El exorcista, y me pareció un recurso muy efectivo para narrar esta historia en particular.

La edición subliminal en El exorcista se hizo para lograr un efecto dramático: para crear, alcanzar y mantener una suerte de tono onírico, de ensueño”

El autor del libro en el que se basó la película, William Peter Blatty, también terció en el asunto después con una aclaración pertinente, que pareció dar por concluida toda la polémica:

“No son imágenes subliminales. Si las puedes ver, no son subliminales”

Tiene razón.

Así que el mensaje de la película parece ser simple y directo: asústate.

Y nosotros cumplimos.