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Un milenario y diminuto pez cambia lo que sabemos sobre nuestra propia evolución

pez fosil
Ladislav Berecz/Shutterstock

Un nuevo estudio sobre un fósil de 400 millones de años de antigüedad dio algo de luz en la evolución de los vertebrados. El pez en cuestión se llama Ligulalepis y mide menos de dos centímetros. Este pequeño espécimen da información sobre la conformación del cráneo, la cavidad cerebral y algunos tejidos nerviosos en la especie. Pero es aún más importante de lo que podríamos imaginarnos.

La línea evolutiva de los vertebrados

Además de los humanos, existen muchas especies de vertebrados en el mundo. Pero quizás no sabías que 98% de ellos son peces óseos. Quizás tampoco recordabas que los tetrápodos, vertebrados con cuatro extremidades entre los que están los mamíferos, anfibios, reptiles y aves, evolucionaron de esos peces.

El Ligulalepis ocupa un lugar importante en la evolución de los peces óseos y por lo tanto, en nuestra propia evolución como vertebrados. El nuevo espécimen fue analizado con una micro tomografía computada y así se encontraron algunas de sus características.

¿Con qué podemos compararlo?

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Wikimedia Commons

Guiyu oneiros, una de las especies más antiguas encontradas de peces óseos

Las características de sus cavidades del oído lo emparentan con peces cartilaginosos como el tiburón. La forma del cráneo, en cambio, es como la de los peces óseos en su totalidad. Por otro lado, la parte superior del cráneo es igual a la de una especie de peces extintos, los placodermos.

Gracias a las técnicas de reconstrucción en computadora, se pudo hacer una imagen clara de cómo era el pez y cómo hicieron para quitar la roca que cubría el fósil.

Antes de este estudio se creía que estaban relacionados con los peces de aletas lobuladas y también con los actinopterigios. Ahora sabemos que están incluso más abajo en ese árbol, en los comienzos de los peces óseos. Eso significa que sus características ayudarán a conocer no solo la historia de ellos, sino de los otros vertebrados, incluso los humanos.

También se descubrió que son los más cercanos a una especie de pez llamada psarolepis, encontrados en China. Todo indica que los primeros peces óseos se originaron en la región china y migraron a través del este del supercontinente Gondwana hacia el resto del mundo.

Un mayor estudio de estos primeros peces es fundamental para entender nuestro propio pasado y evolución.

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