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¿Qué sucede en nuestro cuerpo cuando estornudamos?

5 cosas que no sabias acerca de la nariz humana 3
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Las nociones generales sobre el estornudo ya son bastante conocidas y, aunque sabemos que es una reacción que se origina en la nariz, es innegable también que se trata de un fenómeno que experimentamos, muchas veces, con casi todo el cuerpo.

Como tantas otras cosas del cuerpo humano, el estornudo es un fenómeno cotidiano y acostumbrado que, sin embargo, resulta fascinante mirado con detenimiento.

También puede resultar en algunas personas tremendamente embarazoso o incluso hilarante, pero eso no nos incumbe ahora.

Un acto reflejo

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Lo primero que cabe notar es que el surgimiento del estornudo es involuntario.

Después está la cuestión sobre refrenarlo (ya hablaremos sobre eso), pero su gestación es un complejo proceso que ocurre sin que nos demos cuenta ni tengamos injerencia alguna, y que dura unos pocos segundos.

El desencadenante del estornudo es una irritación que ocurre en el interior de la nariz, que puede ser causada por polvo o algún compuesto químico. Es un reflejo protector de nuestro cuerpo, apuntado a expulsar elementos extraños y ajenos.

Esta sería la primera fase del estornudo, esa que se caracteriza por una creciente sensación de cosquilleo mientras tu rostro comienza a adoptar un gesto fruncido y generalmente desagradable, y se prepara para la catarsis.

Esa sensación y ese gesto son las pequeñas terminales nerviosas dentro de tu nariz enviando una señal al cerebro, un mensaje que podría traducirse como «algo no anda bien aquí».

La siguiente fase del estornudo es el cerebro, más precisamente el nervio trigémino que conecta el cerebro con el rostro y particularmente la nariz, enviando su propia señal a otras diferentes partes del cuerpo, que pondrán manos a la acción para solucionar este problema entre todos.

Una reacción con todo el cuerpo

Del otro lado del nervio trigémino hay una gran cantidad de receptores que son sensibles a diferentes cosas, y en ellos se dispara el estornudo.

En apenas décimas de segundos, diversas partes del cuerpo se involucran.

Los músculos del pecho comprimen los pulmones, que por su parte envían una ráfaga de aire hacia arriba.

La garganta se cierra y envía todo ese aire a través de la nariz, a una velocidad de 160 km/h.

Como sabemos, lo que emerge no es solamente aire. Por algo nos tapamos con un pañuelo o con la mano.

Entre 2000 y 5000 pequeñas gotas llenas de bacterias salen disparadas de la nariz y la boca en el estornudo.

Estornudar cuando uno está resfriado es más frecuente porque la nariz suele irritarse más fácilmente.

No evites el estornudo

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A veces, por razones de fuerza mayor, tal vez por estar en un ámbito en el que un estornudo sería visto como una irrupción o una molestia, refrenamos el impulso del estornudo.

No es adecuado.

Es poco probable que ocurra algo grave, aunque algunos especialistas consideran que puede ocasionar en un caso atípico un aneurisma, pero de todas maneras no resulta beneficioso.

Sí se puede intentar impedir el deseo de estornudar, lo que a veces funciona frotando la nariz o presionando el labio superior, pero una vez que el estornudo se ha puesto en marcha, es aconsejable dejarlo que ocurra. Aún si tu jefe te mira mal en esa reunión.