¿Cómo duermen los astronautas en el espacio?

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NASA/Bill Ingalls

Dormir bien es importante para todo el mundo. La falta de sueño puede afectar tu conducta diaria, alterar tus capacidades cognitivas o modificar tu reloj biológico.

Consecuencias para nada convenientes en general, pero mucho menos si uno vive y trabaja en la Estación Espacial Internacional, el último lugar en el que uno quisiera experimentar cambios de humor, fatiga, trastornos del metabolismo y cometer un error o una omisión en su trabajo.

Así que los astronautas, más que nadie, deben asegurarse un buen sueño.

Cuentan, como sabemos, con un inconveniente: la ausencia de gravedad, ese maravilloso fenómeno natural que nos permite mantenernos inmóviles cuando reposamos horizontales.

Dormir en el espacio

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NASA

De modo que la principal tarea de los astronautas al pensar en su descanso nocturno es asegurarse de no flotar libremente por la habitación y chocarse contra el techo y las paredes.

Para ésto, suelen descansar dentro de sobres de dormir que pueden atarse a diferentes plataformas fijas, que pueden ser camas o paredes, es decir que pueden dormir horizontal o verticalmente.

Para ser exactos, en el espacio no hay ni arriba ni abajo, así que no hay vertical y horizontal, y los astronautas no tienen peso, de modo que no experimentan la sensación de verticalidad.

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NASA

En la Estación Espacial Internacional (EEI), generalmente toda la tripulación tiene su propia cabina personal para disfrutar de un sueño tranquilo y sin interrupciones. Son cabinas privadas y a prueba de sonido, donde los astronautas también pueden escuchar música, usar una laptop, leer y guardar sus pertenencias personales.

Tener su propio espacio personal para dormir es indispensable también para que cada astronauta establezca sus propios horarios para dormir.

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NASA

Para no alterar su reloj biológico y sus hábitos de sueño, los astronautas deben llevar una agenda y prestar especial atención a los horarios, ya que hay 16 atardeceres y amaneceres en la EEI cada 24 horas.

Esto, sumado a la situación de estar en el espacio y a otros aspectos puntuales como el mal de movimiento, pueden alterar su rutina de sueño.