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¿Te quejas de todo, todo el tiempo? Así es como las quejas dañan a tu cerebro

nina llorando mientras cocina
Marcel Jancovic vía Shutterstock

Escuchar a alguien que se la pasa quejándose te puede traer más problemas que sólo unas ganas locas de salir corriendo de esa "conversación". La ciencia explica que recibir un torrente de quejas en tus oídos impacta de manera negativa en tu cerebro. Sí, aunque tú no seas el que anda de quejumbroso.

Aquí te va lo peor: si tú eres la persona que critica todo y a todos en todo momento, los efectos dañinos también repercuten en tu salud mental.

¿Por qué quejarse es malo para el cerebro?

El escritor y científico de la computación Steven Parton publicó un texto en Curious Apes acerca de cómo ser un quejumbroso disminuye tu bienestar y el de todos los que te rodean, afectando directamente sus cerebros.

Steven explicó que con cada pensamiento que tenemos, nuestro cerebro se remodela, alterando la construcción física de su realidad. A continuación te diremos en qué consiste este proceso y qué tiene que ver con que las quejas estén devorando tu mente de a poquito:

"En tu cerebro hay un conjunto de sinapsis (uniones entre neuronas) separadas por un espacio vació llamado hendidura sináptica. Cada vez que piensas algo, una neurona libera un químico en ese espacio hacia otra neurona, construyendo un puente que puede ser atravesado por una señal eléctrica, transportando en él la información importante de eso que estás pensando", explicó Steven Parton.

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Red eterna de negatividad

mujer disgustada con su taza
Ozgur Coskun vía Shutterstock

"Cada vez que que esta carga eléctrica es activada, las sinapsis acortan la distancia que este estímulo debe recorrer. De esta manera el cerebro se cierra en su propio circuito, y altera físicamente su composición para que las sinapsis puedan trabajar con mayor facilidad. Esto en esencia repercute en que ese pensamiento se active también con mayor facilidad".

Las sinapsis más fuertes son aquellas que definen tu personalidad. Entre más piensas algo, más se convierte en una parte de ti.

"A través de la repetición del pensamiento, tú acercas las neuronas que representan tus preferencias, y cuando llega el momento oportuno para crear una idea, el pensamiento ganador será es que deba recorrer una distancia menor".

Es como si vivieras en una casa hecha de galletas, si te da hambre, seguro terminarías comiendo galletas. Pues es lo que está ahí luego luego.

Esto quiere decir que entre más te quejes, más vas a reforzar la "quejumbre" en tu cerebro. Es un círculo vicioso.

Aceptación VS disgusto

nina pequena llorando
Marcel Jancovic vía Shutterstock

Steven distingue otro factor que provoca que las quejas constantes a veces destruyan nuestro cerebro: la dualidad entre la aceptación y el disgusto, el amor y el miedo, el optimismo y el pesimismo. 

"La naturaleza disfruta el caos, y nuestros cerebros no son diferentes. Es importante señalar que esto, por supuesto, no es una práctica 'a prueba de tontos' que erradicaría por completo la negatividad de nuestra consciencia". Y como nos enseñó la película Intensamente: la tristeza y las emociones negativas son saludables y necesarias.

"Pero, como con cualquier otro músculo, si ejercitas las "sinapsis del amor", encontrarás una nueva fuerza innata que hará que tu mundo brille mucho más seguido. También descubrirás que eres mucho más feliz gracias a tu bienestar".

Escuchar las quejas de otros

companeros de trabajo enojados
Antonio Guillem vía Shutterstock

Cuando escuchas un montón de molesto y negativo bla, bla, bla, tu cerebro se relaciona con la otra persona debido a las "neuronas espejo". (Con la palabra "espejo" ya te imaginarás lo que sucede después).

En esta experiencia, la empatía que tenemos hacia los otros hace que sintamos las mismas emociones que ellos. Y entonces, literalmente, terminas "intercambiando energías negativas" con tu interlocutor.

Así que, ya lo sabes. Es natural y a veces hasta rico quejarse de la vida. Pero siempre cosechas lo que siembras, así que trata de regar las ideas de tu cerebro con más agua limpia que esta toda quejumbrosa, estancada y llena de tierra.

*Traducido desde el artículo original escrito por Nathália Geraldo, de VIX Brasil.

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Artículo traducido desde el original de VIX Brasil, del autor Nathália Geraldo.