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Conoce el terrible y polémico experimento psicológico del pequeño Albert

Johncheezy / vía: YouTube

¿Qué sucede si se condiciona a un niño desde pequeño para temerle a ciertos objetos a los que generalmente no debería de tenerle miedo? Esa es la pregunta que llevó a uno de los psicólogos más importantes del siglo XX a realizar este polémico y poco ético experimento.

John Watson es a menudo conocido como el fundador en Estados Unidos de la corriente psicológica del conductismo y justamente en esta linea estuvo planteado este experimento.

La corriente conductista se basa en los mecanismos de acción-reacción extrapolados a la naturaleza de los seres humanos como estímulo-respuesta y el experimento fue una forma de intentar comprobar dicho postulado.

En qué consistió el experimento

Johncheezy / vía: YouTube

Para realizar este experimento conductista —centrándonos en lo meramente práctico— Watson y Rosalie Raynor —una exestudiante que pasó a ser su ayudante y que luego sería su amante— comenzaron planteándose un objetivo que iba a ser condicionar a un pequeño niño para que desarrollara una fobia que teóricamente los niños no deberían desarrollar.

Para realizar el experimento ellos eligieron en un hospital a un bebé de 9 meses de edad emocionalmente estable al que le fueron aplicando procedimientos similares a los que Iván Pávlov había utilizado para condicionar a un perro.

La primera fase consistió en tomar al pequeño Albert y someterlo a una especie de prueba en donde demostró no tenerle miedo a ciertas cosas como una rata blanca, un perro, un conejo, máscaras con pelo e incluso lana.

En la segunda parte del experimento el pequeño Albert fue puesto en un colchón que estaba en una mesa en el medio de una sala en donde le permitieron jugar con una rata blanca.

Johncheezy / vía: YouTube

La parte cruel del asunto comienza cuando Watson y Rayner hacen un fuerte sonido detrás de Albert con una barra de acero y un martillo cada vez que el pequeño niño juega con la rata. Como era de esperarse el pequeño niño lloraba cada vez que escuchaba el sonido mostrando miedo y angustia.

Luego de realizar el procedimiento en reiteradas ocasiones Watson y Rayner decidieron hacer que el pequeño Albert se enfrentara a la rata nuevamente pero sin volver a hacer ruido.

Sin embargo —aunque el ruido ya no estaba presente— el pequeño Albert intentó huir arrastrándose mientras mostraba señales de miedo y angustia al ver a la rata nuevamente debido a que supuestamente había desarrollado una asociación entre el animal y el sonido.

La teoría de Watson indicaba que la rata —que previamente era un estímulo neutral— se había convertido en un estímulo condicionado capaz de generar una respuesta previamente condicionada por quienes llevaron a cabo el experimento.

La respuesta que el pequeño niño mostraba al ver a la rata era la respuesta que en principio mostraba frente al fuerte sonido metálico que Watson y Rayner realizaban a escondidas.

Por otro lado diversas pruebas realizadas posteriormente por parte del equipo de psicólogos demostró que el niño también presentaba esa respuesta frente a otras cosas como un conejo o un perro (a los que antes había demostrado no temer) y frente a objetos diferentes como un abrigo de piel e incluso una máscara de Santa Claus con barba de algodón.

La polémica ética

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La polémica que generó el experimento tiene básicamente 3 aristas: la primera de ellas es la arista ética en donde no debería de someterse a un pequeño niño a un experimento riesgoso debido a que no tiene la capacidad de ofrecerse voluntariamente.

Por otro lado tenemos una arista psicológica relacionada al hecho de que el niño podría haber desarrollado un enorme trauma que le durase toda la vida. Frente a esto es cierto que Watson había prometido un mecanismo para quitar el condicionamiento del niño pero la realidad es que este procedimiento nunca fue llevado a cabo (además de que no había forma de asegurar que el mecanismo funcionase).

Finalmente y en tercer lugar existen ciertas teorías que indican que la madre del pequeño Albert —quien trabajaba en el mismo hospital que Watson— nunca supo que el niño estaba siendo utilizado para este experimento. Es decir que el niño habría sido sometido al experimento sin ningún tipo de aval pertinente.

Incluso hay quienes señalan que cuando la madre del pequeño niño se enteró de la situación se lo llevó sacándolo del experimento y que por esa razón Watson jamás pudo quitarle el condicionamiento.

En base a estos tres puntos y en base a lo que fue el experimento existe un consenso en señalar a este experimento realizado hace casi 100 años como uno de los experimentos más crueles de la historia de la psicología.

La identidad del pequeño Albert

John B Watson / vía: Wikimedia Commons

Si bien se creyó durante mucho tiempo que el pequeño Albert había sido el pseudónimo para un niño llamado Douglas Merritte, existen diversos investigadores que han descartado la teoría. 

Frente a la incertidumbre de la identidad del niño hay varios estudios que parecen haber dado con la identidad del pequeño Albert, en donde se señala a un niño llamado William Barger —conocido en su familia como Albert— quien era hijo de una mujer que había trabajado en el hospital en donde los experimentos habían sido llevados a cabo.

Según han señalado los investigadores el tamaño y el desarrollo de este chico coincidieron con la documentación del experimento de Watson e incluso un tiempo después una de sus sobrinas declaró que era bien conocido en su familia el disgusto de Barger por los perros, razón por la que incluso su familia se burlaba de él.

Según creen los investigadores este hombre llamado William Barger podría haber sido el pequeño Albert y jamás habría sabido que cuando era un bebé fue un sujeto de pruebas de la psicología conductista.

La corriente conductista

Andrey_Kuzmin / Shutterstock

Existe una célebre frase de John Watson que es capaz de describir brevemente lo que el experimento significó para él como investigador:

«Denme una centena de niños sanos y bien formados y yo me comprometo a elegir uno de ellos al azar y educarlo y adiestrarlo para que se convierta en un especialista en cualquier tipo de disciplina que yo pueda escoger —médico, abogado, artista, hombre de negocios e incluso mendigo o ladrón— prescindiendo de sus talentos, deseos, tendencias, aptitudes, vocaciones y la raza de sus antepasados».

Sin dudas podemos afirmar que Watson fue todo un personaje y que aunque poco ético y polémico su experimento fue un hecho importante para la corriente conductista.

¿Cuál es tu opinión acerca del experimento del pequeño Albert? ¿Crees que podría realizarse hoy en día un experimento similar?

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