¿Qué es el azar? Conoce el misterio detrás de este concepto

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Todo el tiempo escuchamos expresiones como «librado al azar», «producto del azar» y demás referencias a lo randómico, lo que no tiene un futuro cercano totalmente predecible. Definir qué es el azar, qué es lo que llamamos random, lo azaroso, es algo que la ciencia y la filosofía se han esforzado por hacer desde sus orígenes. Y si bien hay una idea bastante acabada y consensuada sobre qué es el azar, todavía hay algunas cosas que la humanidad no ha podido explicar.

¿Qué es el azar?

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El azar es la contingencia del tiempo futuro. Contingencia significa incertidumbre, inseguridad, duda; algo contingente no puede ser anticipado. La contingencia del futuro es justamente todo lo que no podemos predecir que sucederá en el tiempo por venir. De hecho, el azar también es conocido bajo otros nombres, como "suerte" o "destino". Como comprobarás a lo largo de este artículo, se trata de un concepto que puede analizarse tanto de forma científica como con una interpretación más libre.

Cuando arrojamos un dado, el resultado es contingente, dado que no tenemos forma de predecir qué número saldrá. Podemos, por supuesto, calcular las probabilidades y arriesgarnos a adivinar, pero lo cierto es que no tenemos formas de saberlo con total certidumbre.

La idea de lo que es azaroso ha cambiado con el paso de los siglos, ya que gracias a la evolución del conocimiento cada vez logramos comprender más temas que antes nos parecían ocultos entre las sombras. En este sentido el cálculo fue una de las mejores herramientas creadas por los humanos para enfrentarse a lo desconocido y tratar de prever sus consecuencias.

Esta rama de la matemática fue establecida hasta el siglo XVII. Por eso es que durante la antigüedad era tan común que la gente recurriera a los adivinos para comprender lo que ocurría, porque no poseían otra manera que les permitiera adentrarse con una mayor seguridad a lo incierto. Incluso hoy en día aún hay personas que se acercan a propuestas más espirituales, puesto que aún hay muchísimos aspectos de la vida que no logramos comprender al 100 %.

Lo interesante también es que cada una de las ciencias define al azar de forma un tanto distinta. Veamos por qué.

El azar según las ciencias

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La matemática, la física, la biología y por supuesto la filosofía se han ocupado de éste tema. Cada una de estas disciplinas se ha aproximado al concepto de azar desde diversos ángulos. Concentrémonos por el momento en el azar de la matemática.

En matemática se llama azarosa a una sucesión numérica que no puede ser continuada con un algoritmo conocido más corto que la serie misma. Es decir, no se puede predecir el número siguiente de una sucesión, sin una ecuación tan larga como todos los números previamente conocidos de la sucesión.

Como mencionamos un par de párrafos más arriba, el cálculo fue y es esencial al hablar de aquello impredecible. Puede que en la preparatoria o en la universidad estudiaras esta rama de la matemática. Ésta se divide en dos variantes: el cálculo diferencial y el integral (perdona si te traemos malos recuerdos de exámenes confusos y aterradores).

El cálculo diferencial trabaja con las tasas de cambio instantáneas, mientras que el integral se encarga de la suma de muchos factores pequeños que en conjunto determinan a algo más grande y completo. Ambos tipos se utilizan en diferentes ámbitos del conocimiento, así como en una gran variedad de trabajos, en especial los relacionados a las ciencias exactas y naturales.

Por ejemplo, el cálculo nos permite (disculpa la redundancia) calcular cómo debe levantarse un edificio para evitar que se derrumbe por su propio peso o por la acción de un sismo. También para definir la cantidad de químicos que debe contener un medicamento para obtener el efecto deseado. O cómo construir una nave espacial para que logre salir de la atmósfera terrestre. Con estas técnicas matemáticas las personas logramos hacerle frente a la incertidumbre del futuro; pero, como sabes, ni siquiera nuestros cálculos más precisos son capaces de predecir el futuro. Y eso que las computadoras nos han ayudado muchísimo a refinar nuestras aproximaciones.

La definición matemática es algo rígida y poco útil para entender el azar en el mundo material no abstracto. En concreto, el azar es todo aquello que no sigue patrones que podamos reconocer. En cierto sentido, el azar no es otra cosa que nuestra propia ignorancia. Si decimos que algo es azaroso, ¿cómo estamos seguros de que en realidad no está siguiendo algún patrón que no podemos reconocer?

Posiblemente si pudiésemos conocer cada una de las fuerzas físicas que actúan sobre un dado al rodar, podríamos predecir qué número saldrá. Ahora bien, aún si conocemos algunas de ellas, ¿cómo estaremos seguros de que esas son todas? Con este criterio todo es azar.

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Entonces, ¿todo lo que ocurre a nuestro alrededor es resultado del azar? Bueno, no exactamente. Hay cosas que sí podemos predecir. Si sueltas una taza sobre el piso, con toda seguridad puedes afirmar que se caerá... ¿o no? Aunque esa es la consecuencia lógica de acuerdo a las leyes naturales, siempre podría ocurrir algo diferente, como que la persona sentada junto a ti logre atraparla antes de estrellarse contra el suelo. En teoría podría suceder algo que se desarrolle entre tu mano y el suelo, que impida que la taza caiga. No podemos prever todo lo que podría suceder, pero sí podemos calcular algunas probabilidades.

Por lo general las probabilidades de que algo detenga la caída de la taza son muy bajas, tanto que serían casi por completo insignificantes. En definitiva no vale la pena calcularlas, y es mucho más fácil sólo asumir que caerá. Entonces, ¿todo es azar o el azar no existe? Ni una cosa, ni la otra. Como decíamos, hay cierto consenso sobre qué es el azar, pero hay paradojas que todavía no logramos resolver.

Una de ellas se encuentra en el terreno de la biología, en donde el azar tiene una relación complicada con el estudio de los seres vivos. Como explicó Thomas Heams (académico de Agro ParisTech), la biología en sí misma abarca una diversidad de ciencias en las cuales se sustenta para explicar sus fenómenos. Pero cada una de ellas tiene una perspectiva diferente sobre el azar. Lo aleatorio juega un papel importante dentro de campos como la genética o la biología evolutiva. Pero el caso de la biología molecular es opuesto, ya que ésta se basa en cómo una determinada interacción entre partículas ocasiona un efecto en particular. Es decir, en ella pareciera no haber espacio alguno para el azar.

Pongamos un ejemplo. Es imposible saber con seguridad qué color de cabello tendrá un bebé que aún no nace, incluso aunque conozcamos a sus padres, abuelos y hasta bisabuelos. Sólo podemos estimarlo de acuerdo a las probabilidades dadas por el comportamiento generalizado de genes dominantes y recesivos. Pero pensar que una molécula de proteína dentro de una célula cumple su función sólo por un "azar del destino" resulta una propuesta casi risible.

Los juegos de azar y la probabilidad

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La teoría de la probabilidad es aquella sustentada en la matemática y es la encargada de analizar los fenómenos aleatorios. Con el uso de fórmulas, esta teoría nos permite expresar qué tan posible es que algo se lleve a cabo o no. Al considerar diferentes factores y patrones discernibles, se calcula qué tan plausible sería un hecho de acuerdo con observaciones pasadas. Pero, como seguro has comprobado con el informe del clima que te dijo que llovería y al final cargaste el paraguas para nada, sus resultados tampoco son correctos todas las veces. Pero sí son de gran utilidad para prever el escenario más posible.

Además de emplearlos en la ciencia, estos conocimientos también son la base de los juegos de azar y las apuestas. Esta forma de entretenimiento se basa en la emoción que nos genera no saber con precisión qué es lo que pasará (y cuánto podríamos ganar o perder por ello). Quienes se dedican a este tipo de actividades, saben que puedes "engañar" al sistema para conseguir una visión un poco más clara del futuro más allá de las corazonadas.

La estadística es la disciplina encargada de la recolección, organización, análisis e interpretación de datos. Con ella, puedes saber qué equipo de fútbol mete más goles y cuál consigue más victorias. Esa información es de gran utilidad si deseas apostar en el Mundial, pero no debes olvidar que el azar siempre está sobre la mesa; es así como incluso el equipo con más fracasos puede sorprender a todos al derrotar al gran favorito.

Otro caso lo tenemos cuando arrojamos una moneda para decidir quién se quedará con la última papa frita. La probabilidad de que salga cara es del 50 % ya que sólo cuenta con dos lados o dos posibles resultados. Pero esto no quiere decir que si lanzas la moneda dos veces, en una saldrá cara y en la otra cruz. Es más, podrías aventarla 500 veces y existe la posibilidad de que en todas ellas caiga sólo cruz. Aunque conocemos la probabilidad de que algo ocurra o no, hay factores fuera de nuestro entendimiento que parecen definirlo.

El azar y la religión

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Como podrás imaginar, el tema del azar también puede llevarse al campo de la religión y las creencias espirituales. La mayoría de las religiones propone que ningún hecho está aislado de los demás u ocurre de forma aleatoria. Ya sea por obra de un dios omnipotente que conoce a la perfección el pasado, el presente y el futuro, cuyas acciones definen el destino de las personas. O en forma de karma, con el cual toda acción tendrá una consecuencia proporcional.

Bajo este pensamiento, la noción del azar es incompatible con la mayoría de las religiones. Pero es gracias a ellas que algunas personas encuentran cierta tranquilidad al vivir en un mundo fuera de su control. Porque tal vez ellos no comprenden por qué suceden los hechos que ocurren a su alrededor, pero confían en que una fuerza mayor sí lo sabe y trabaja para cumplir con un objetivo determinado que tal vez nunca logremos revelar.

Las perspectivas de la ciencia y la religión son muy distintas entre ellas, pero parten del mismo sentimiento que se despierta dentro de los humanos cuando se encuentran ante lo desconocido.

Hablar sobre el azar es entrar en una discusión de lo más interesante. ¿Qué sabes tú del azar? ¿Crees en la suerte o eres de los que piensa que todo tiene una explicación racional que podemos descubrir?

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