Guillermo Haro: El astrónomo mexicano que tú también deberías conocer

fotografc3aca2
ELENA PONIATOWSKA

En algún momento, el mexicano Alfonso Reyes apodó a este señor el sacerdote del telescopio. Esto debido a la gracia con la cual dominaba la astronomía. Me refiero a Guillermo Haro Barraza, quien nació el 21 de marzo de 1913. No solo se dedicó a la astronomía (de la cual se le considera fundador en el país) en la capital de México (donde nació), sino que laboró incansablemente para lograr que la ciencia mexicana fuera considerada de primer mundo. 

Cambio de camino

Su idea era volverse un buen filósofo. Lo peculiar fue que cuando Guillermo Haro cumple 28 años se encuentra frente a Luis Enrique Erro, quien le presenta la idea de trabajar como ayudante para la instalación de un obervatorio astrofísico en Puebla (ubicado en Tonantzintla). En 1942 lo inauguraron y conto con la presencia del presidente Miguel Ávila Camacho

View this post on Instagram

Ventana sideral

A post shared by Tania Candiani (@tcandiani) on

Continuó sus estudios en Estados Unidos, donde logró trabajar con el personal del observatorio de Harvard. Su inteligencia fue reconocida por estudiosos estadounidenses y México lo pidió de vuelta. Le ofrecían ser elemento esencial para el observatorio mexicano. Aceptó y además fue el principal encargado de la cámara Schmidt, con la cual se capta un amplio campo visual. Ésta fue comprada por el gobierno especialmente para Tonantzintla. 

Mira también: «5 observatorios que todo amante de la astronomía debería conocer»

Un observador para un observatorio

En la capital solo se contaba con el observatorio de la UNAM llamado Observatorio Astronómico Nacional de Tacubaya. Lo dirigía Joaquín Gallo, quien se salió en 1949 dejando al rector, Salvador Zubirán, con la tarea de elegir a un nuevo director. Escoge a Guillermo Haro, quien entonces tuvo que dividir su trabajo entre ese observatorio y el de Puebla. Para 1951 fue director del observatorio en Tonantzintla, sustituyendo a Erro en el puesto. 

En 1949 descubrió unos astros al mismo tiempo que el estadounidense George Herbig. Para este descubrimiento se nombraron a éstos objetos los Herbig-Haro. Haro encontraría también muchas estrellas, novas y supernovas. En 1956 descubrió galaxias azules y las bautizaron con su nombre. Sus grandes estudios científicos le ganaron el reconocimiento Lomonosov de la Rusia Soviética. Es como tener el Nobel de la astronomía. 

Logros 

Pensando en la astronomía indígena de México (descubrimientos mayas, entre otros), Haro sabía que la ciencia era de suma importancia para el país y la impulsó con la creación de nuevas ideas. Adicionalmente creó el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE). Además apoyó a muchos jóvenes para que en el extranjero consiguieran los estudios que aquí faltaban. Guillermo Haro siempre consideró a la astronomía como la llave para quitar el atraso y la pobreza de México

C%C3%B3mo viv%C3%ADan los Hombres de la civilizaci%C3%B3n Maya
Steve Elmore/Getty Images

No te pierdas: «8 misterios de la astronomía sin explicación»

Murió en 1988 y dejó un fuerte legado. Hoy cuenta con una calle en la Ciudad de México en la zona de Santa Fe. También tiene una calle en Mazatlán.