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¿Qué pasó con el agua en Flint, Michigan? La crisis sanitaria que sacude a los Estados Unidos

Que pasaria si el agua del mundo se acabara
MIXA next/Thinkstock

Estados Unidos es una de las economías más ricas del planeta, la mayoría de sus residentes están muy orgullosos de vivir allí y suelen insistir en la idea del «sueño americano» y como Estados Unidos es la «tierra de las oportunidades». Quizás por eso, el país entero se conmovió cuando, en plena carrera presidencial, se destapó uno de los escándalos sanitarios más impactantes de las últimas décadas.

La ciudad de Flint, Michigan tiene unos 100 000 habitantes, un 41 % bajo la línea de pobreza (cuando el promedio a nivel estatal y nacional es menor al 20 %). Sin embargo, nadie esperaba que esta ciudad se quedara sin uno de los servicios más esenciales que debe otorgarse a la población: agua potable.

Las cantidades de plomo que se detectaron en el suministro de agua de la ciudad de Flint fueron tales que resultaron en un verdadero escándalo político a nivel nacional. ¿Cómo se llegó a ese punto? A continuación intentaremos presentarte un resumen de la crisis de agua de Flint.

Inoperancia política

Todo comenzó a principios de 2014. Hasta entonces, la ciudad de Flint, Michigan compraba su agua potable a la ciudad de Detroit, la cual la obtenía del lago Hurón, uno de los grandes lagos estadounidenses, y la trataba con ortofosfato, una sustancia que previene la corroción de los caños que transportan el agua.

En 2014, sin embargo, las autoridades de Flint quisieron recortar gastos y no tuvieron mejor idea que comenzar por el suministro de agua potable de la ciudad. Pasaron a obtener su agua del río Flint. No solo obviaron tratarla con ortofosfato, sino ue el agua de este río es mucho más corrosiva que la del lago y, como imaginarás, el resultado no fue nada bueno.

La nueva agua comenzó a corroer las cañerías de plomo de la ciudad y, de esta manera, el suministro de agua de la población comenzó a contaminarse con plomo, una sustancia que puede interferir con varios procesos de nuestro cuerpo y llevar a consecuencias catastróficas.

Algo anda mal...

Ni bien se dio el cambio, los habitantes de Flint comenzaron a quejarse de que el agua ya no sabía, olía, ni se veía como antes. Había algo raro, pero las autoridades les aseguraron que no había problema y el alcalde incluso se mostró en la televisión tomando un vaso de agua contaminada para «demostrar» que era potable.

Eventualmente, sin embargo, los resultados de un estudio científico realizado por la prestigiosa Virginia Tech demostraron lo que todos temían. El agua estaba contaminada, pero, para entonces, los habitantes de Flint ya llevaban meses consumiéndola.

¿Y ahora qué?

A fines del 2015, la ciudad tomó la decisión de volver a obtener su suministro de agua potable del lago Hurón, pero ya era demasiado tarde. El escándalo había llegado a las noticias a nivel federal y, lo peor de todo, los habitantes de Flint, Michigan ya habían pasado demasiado tiempo consumiendo el agua contaminada

El envenenamiento por plomo afecta particularmente a los niños y allí radica la mayor preocupación. La exposición a este metal pesado puede provocar síntomas como pérdida de cabello, depresión, ansiedad, pérdida de memoria y pérdida de visión. Pero eso no es todo.

El plomo puede causar daños irreversibles en el desarrollo de los niños, resultando, por ejemplo, en problemas de aprendizaje. Con una generación entera expuesta a esta sustancia, todo parece indicar que Flint seguirá pagando el precio de esta costosa decisión durante muchos años más.