El fascinante y riesgoso negocio de buscar tesoros en barcos hundidos

Por sorprendente que pueda parecer, hay tesoros de oro, plata y piedras preciosas, hundidos en el fondo del mar, que los participantes en esta modalidad de negocio-aventura saben aproximada o exactamente dónde están y no tienen interés en ir a buscarlos. Y es que la profesión de cazador de tesoros puede ser muy lucrativa, pero también puede dejarte sin un céntimo. Mira estos 5 curiosos casos.

5. HMS Sussex

DvG~commonswiki / Vía: Wikimedia Commons

Es de suponer que los cazadores que encontraron el HMS Sussex y otros interesados tienen hojas de cálculo para establecer en tiempo real el valor del tesoro hundido, según las fluctuaciones del oro y de la plata en las principales bolsas de metales del mundo. Son 10 toneladas de oro y 100 de plata, si hay que creer a un manifiesto de carga de más de 320 años de antigüedad. El navío británico se hundió en 1694 por una tormenta, frente a Gibraltar y se cree que el cargamento era nada menos que un soborno.

Con los valiosos lingotes, los ingleses esperaban asegurar la lealtad del Duque de Saboya durante una de tantas guerras contra Francia. El tesoro fue hallado en 2002 por la empresa Odyssey Marine Exploration y desde entonces se supone que permanece en las profundidades. Gran Bretaña dice que es suyo, pero España lo duda. Los españoles afirman que como el nombre del barco hace tiempo que desapareció, pudiera ser una de sus varias embarcaciones naufragadas antes de llegar a puerto. Los únicos que al parecer no pueden reclamar son los Saboya. Hasta los arqueólogos e historiadores dicen que no es más que moderna piratería.

4. Nuestra Señora del Juncal

Qoan / Vía: Wikimedia Commons

Si la firma de contratos de búsqueda de tesoros marcha lentamente con los gobiernos británico y español, con el mexicano parece que va a paso de tortuga. Es el caso del Nuestra Señora del Juncal, hundido en el Golfo de México, frente a Campeche, en 1631, cuando iba sobrecargado con 120 toneladas de oro y plata, más joyas y otros objetos de gran valor.

El informe para la corona española, emitido por el virreinato de Nueva España, nombre oficial de México durante la época colonial, lamenta la pérdida del mayor tesoro de la historia salido del territorio hasta esa fecha. Desde entonces, la burocracia no ha ido mucho más rápido y sigue sin haber un acuerdo para buscar este y otros galeones españoles hundidos tras zarpar de México. El Instituto Nacional de Antropología e Historia dice que es patrimonio cultural, por más que esté invisible en las profundidades, y que nadie debe lucrarse con su explotación.

3. SS Gairsoppa

Este carguero inglés, botado en 1919, fue hundido en 1941 frente a las costas de Irlanda por un torpedo de un submarino alemán. Llevaba un cargamento de 200 toneladas de plata y unos cuantos sacos de té, procedentes de la colonia británica de la India. El té se perdió, no así la plata, que fue hallada en 2011 por Odyssey Marine Exploration. Tras dos años entre bufetes de abogados, los cazadores de tesoros llegaron a un acuerdo con el gobierno de Su Majestad y en 2013 se inició la extracción, la más grande de la historia en términos de peso. Falta saber si los herederos de Gandhi reclamarán su parte.

2. Merchant Royal

dv117025a
Stockbyte/Thinkstock

Este galeón inglés naufragó en el Canal de la Mancha en 1641 con el que se cree es el mayor de los tesoros guardados por las profundidades marinas. Los restos están en algún lugar, a más de cien metros de profundidad, no muy lejos de la costa de Cornualles, con 100 000 lingotes de oro, 400 barras de plata y cerca de medio millón de piezas de joyería. Odyssey lo buscó con afán durante un tiempo, pero desistió porque las aguas empezaron a enturbiarse y no las del océano.

1. San José

Es el caso más reciente. A principios de diciembre de 2015 al fin fue localizado el San José, un galeón español que se hundió en el Caribe colombiano en 1708, con riquezas con un valor actual estimado en hasta 17 millones de dólares. Que el gobierno colombiano tiene intenciones de quedarse con la parte del león, lo dice el hecho de que fue el mismo presidente, Juan Manuel Santos, quien hizo el anuncio en su cuenta de Twitter.

Ahora la empresa estadounidense Sea Search Armada, que comenzó la búsqueda en los años 1980, está algo preocupada por el tamaño de su trozo de pastel. España reclama la propiedad. El barco y el tesoro, hundidos por corsarios ingleses tras el zarpe de Cartagena de Indias,  pertenecían a la corona española ¡que todavía existe! ¿Y qué opinarán Perú, Ecuador y Bolivia? Las riquezas provenían de sus actuales territorios

¿Te fijas por qué meterse a buscador de tesoros en el mar es vivir casi siempre en riesgo de ahogarse?