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Con esta nueva tecnología, ahora puedes adoptar un tiburón y cuidarlo por internet

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El siglo XX pasó a la historia por muchas cosas, entre otras por el surgimiento de una especie muy curiosa: la de los avistadores de objetos voladores no identificados, que vino a reemplazar a la más antigua de los observadores de platillos voladores. Pero el ovni es más mito que realidad, nada que ver con la viva objetividad de un tiburón blanco de dos mil kilogramos que podemos avistar por internet, seguir en sus correrías y hasta ponerle nombre.

El primer GPS animal fue el humilde cencerro

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No se sabe quién inventó el cencerro, esa pequeña campana que desde tiempos inmemoriales se cuelga en el cuello de reses y otros animales para localizarlos por el sonido, pero fue y sigue siendo un sistema de geoposicionamiento que cumple modestamente con su función valiéndose de una tecnología rudimentaria.

Ahora es posible localizar cualquier cosa con el GPS, gracias a varias decenas de satélites artificiales que a pesar de estar a más de 20 mil kilómetros de altura, se sincronizan para no perder pista de nada de lo que se está quieto o circula por la Tierra, incluyendo a los animales del mar.

Un acuario del tamaño del océano

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Las peceras domésticas son muy antiguas, pero se popularizaron durante el siglo XVIII, con la expansión de las ciencias naturales. Tener un pececito en un acuario es muy bonito aunque tiene sus limitaciones.

Los acuarios de los parques zoológicos, algunos enormes, proporcionan una escala mayor para la admiración de los peces y en general de la vida marina, pero hay que ir al zoo para un disfrute a plenitud. La última moda es tomar el océano como pecera, siguiendo por internet a un animal que podemos adoptar.

El etiquetado de las especies marinas

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Una de las primeras aplicaciones de la tecnología del GPS en las ciencias naturales tras ser liberada para el uso civil, fue el etiquetado de animales en mar y tierra, para seguir sus movimientos y estudiar sus costumbres, lo que ha proporcionado valiosa información para la preservación de muchas especies.

Tiburones, tortugas, ballenas, delfines y otras especies son monitoreadas diariamente y recientemente se ha dado un nuevo paso, al convertir este seguimiento en una actividad de sano entretenimiento hogareño, que además tiene la virtud de fortalecer el espíritu conservacionista.

Una mascota real-virtual

Las primeras etiquetas tan solo proporcionaban la posición del ejemplar en la inmensidad del mar, pero las de última generación ya incorporan sonido, velocidad de movimiento y profundidad a la que se encuentra el animal. El GPS instalado en el ejemplar está en permanente contacto con un receptor flotante parecido a una boya en el mar, que se comunica con un satélite para facilitar toda la información necesaria para el monitoreo.

Existe la creencia de que el tiburón es un animal feroz, presto a atacar a todo ser humano que olfatee a cientos de metros de distancia. Verdad o mentira, lo cierto es que adoptar a un tiburón blanco y cuidarlo por internet, aparte de entretenernos, nos mantiene a buen resguardo. Incluso, es posible saber la temperatura del agua para cerciorarnos que nuestra mascota no esté pasando demasiado calor, como es lo corriente en estos tiempos de calentamiento global ¿Qué nombre le pondrías a tu mascota real-virtual que circula libremente por tu acuario-océano?