explora

El cerebro de Einstein y las claves de su inteligencia

El cerebro de Einstein y las claves de su inteligencia
Wikimedia Commons/Life magazine

Sin dudas, Albert Einsteintuvo una de las mentes más geniales que ha habido entre los seres humanos. Su extraordinaria capacidad para el análisis de la complejidad del mundo que nos rodea, sobre todo en los ámbitos de la Física y las Matemáticas, es incuestionable.

Sus valiosos aportes marcaron la ruta para numerosos descubrimientos posteriores en estos campos de las ciencias exactas, pero, al parecer, ahora los estudios anatómicos del cerebro de Einstein también están haciendo inestimables contribuciones en la comprensión de la funcionalidad de este órgano vital.

Descubrimientos en el cerebro de Einstein

El cerebro de Einstein y las claves de su inteligencia 1
Wikimedia Commons/Public Domain

Recientemente, un equipo de investigadores liderados por el científico Weiwei Men ha publicado un interesantísimo trabajo titulado "El cuerpo calloso del cerebro de Albert Einstein: ¿otra clave para su inteligencia?"(The corpus callosum of Albert Einstein’s brain: another clue to his high intelligence?,en el inglés original) en la revista Brain.

Este estudio empleó 14 imágenes recientemente descubiertas del patólogo Thomas Harvey, quien extrajo, realizó fotografías y diseccionó el cerebro del físico pocas horas después de su muerte en 1955. Estas fotos se encontraban en el Museo Nacional de Salud y Medicina de los Estados Unidos y la investigación se centró en el cuerpo calloso del cerebro de Einstein, una estructura cerebral compuesta por un haz de fibras nerviosas que conecta ambos hemisferios cerebrales, facilitando su intercomunicación y complementariedad.

¿Qué técnica emplearon los investigadores?

El cerebro de Einstein y las claves de su inteligencia 2
iStock/Thinkstock

Para realizar estos descubrimientos, los autores emplearon imágenes de alta resolución del interior del cerebro de Einstein y aplicaron una técnica desarrollada recientemente por Men y otros colegas, que mide y codifica empleando diversos colores el espesor de los haces de fibras nerviosas de las subdivisiones del cuerpo calloso. Un mayor espesor indica un mayor número de nervios que cruzan de un lado al otro del cerebro, y consecuentemente una mayor conectividad en determinadas regiones.

Comparando las conexiones cerebrales del genio con los cerebros de dos grupos de control, uno compuesto por 52 hombres de 26 años (la edad de Einstein en 1905, año en que publicó cuatro artículos revolucionarios de la Física, como la teoría de la relatividad general) y otro por 15 ancianos, demostró que el físico tenía más conexiones que cualquiera de los otros grupos.

Dados estos resultados, las conclusiones fueron que los hemisferios cerebrales del Albert Einstein estaban mejor conectados de lo habitual, pudiendo esto contribuir de manera decisiva a su maravillosa y mundialmente reconocida capacidad intelectual.

¿Sabías que el cerebro de Albert Einstein habría sido extraído y diseccionado en pequeños fragmentos para descubrir las claves de su inteligencia?