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Las estrellas zombies y la energía oscura

Supernova Companion Star
Public Domain/Wikimedia

Existe una clase de estrella especial, denominada supernova de tipo Ia’, que se considera la vía para explorar una noción muy importante en la comprensión del origen y evolución de nuestro universo: la energía oscura. Según los científicos, el descubrimiento de esta última es uno de los hallazgos más reveladores de la astronomía.

La energía oscura constituye las tres cuartas partes del universo, y sólo pudo descubrirse mediante las supernovas de tipo Ia, supernovas termonucleares que funcionan como candelabros calibrados, pues todas brillan con igual intensidad y sirven para calcular distancias muy lejanas. Dichas estrellas son extremadamente brillantes, su poder es de mil millones de soles.

Se les ha llamado "zombies" porque en realidad son estrellas muertas. Su núcleo se compone de cenizas, pero chupa la materia de una compañera y de ese modo se regenera. Estas supernovas son binarias, o sea, están formadas por dos estrellas que orbitan una alrededor de la otra. Una de ellas explota y es la enana blanca. Se dice que nuestro sol correrá esa misma suerte al final de sus días.

Mediante las estrellas "zombis", los astrofísicos intentan construir un mapa de la expansión universal. Lo que han descubierto es que el universo no se expande al mismo ritmo y tampoco se ha desacelerado como la gravedad haría esperar. Al parecer se ha acelerado, sugiriendo que existe otra energía que contrarresta. A esta fuerza se le ha llamado energía oscura.

Aunque no hay total seguridad, se cree que esta energía es una propiedad del espacio que se distribuye por todo el vacío; sin embargo, es imprescindible estandarizar los métodos de uso de las supernovas de tipo Ia para realizar mediciones más precisas.

Muchas supernovas luminosas son bien visibles, pero con el desarrollo de los telescopios astronómicos se han podido detectar estos fenómenos a distancias enormes con regularidad, lo que hace pensar a los científicos que los próximos años serán cruciales para descifrar los misterios de la energía oscura que yacen tras el espacio cósmico.