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Nuestras memorias podrían almacenarse en el ADN

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Valueline/Thinkstock

¿Recuerdas tu primer beso?

Todos tenemos recuerdos puntuales que añoramos con mucho afecto y felicidad, pequeños trozos de nuestra vida que han significado mucho para todo lo que aconteció después de ellos y que nos hacen las personas que somos hoy. ¿Pero por qué los recordamos década tras década?

Sí, claro, porque son importantes. Pero si lo vemos desde una perspectiva neurológica las cosas dejan de tener tanto sentido. Tengamos en cuenta que estos recuerdos se solidifican en nuestra memoria debido a la sinapsis neuronal, y que de esta manera los conservamos. Pero muchas proteínas de nuestro cerebro (incluyendo las que participan en la sinapsis) se reemplazan constantemente.

Por ello, si las proteínas de nuestros recuerdos son reemplazadas ¿por qué conservamos las memorias específicas sin tener la base para ello? La respuesta parece estar en el ADN.

El proceso que parece ser clave es el proceso de metilación del ADN. En la dinámica de las moléculas de ADN, estas atraviesan el proceso de metilación, en el cual capas de metilo se añaden a sus capas ya existentes.  Aquí podría estar la clave de recordar memorias pasadas puntuales.

Científicos de la Universidad de Alabama en Birmingham han experimentado con algunos ratones de laboratorio introduciéndolos en una jaula y dándoles shocks eléctricos. Al sacarlos e intentar meterlos nuevamente en la jaula, los roedores saltaban de pánico, recordando la obviamente horrible sensación del shock.

Pero cuando los inyectaban con una droga para inhibir la metilación, los ratones borraban el shock de su memoria, lo cual también podría ocurrir en humanos.

De esta manera, el ADN podría estar jugando un rol muy importante en nuestra memoria, sedimentando recuerdos en su estructura que perduren en el tiempo gracias a la metilación.