explora

El mito de la aracnofobia

153613926
Andrew Bret Wallis/Photodisc/Thinkstock

El miedo a las arañas es algo sumamente común. Basta con que aparezca una araña de considerables dimensiones en una habitación para que muchos se trepen sobre una mesa para evitar contacto con ella. Sí, es cierto que las arañas son un poco repugnantes y que en cierta medida la preocupación y el miedo son justificados, ¿pero da para tanto?

No, ni siquiera da para algo. Las arañas son insectos mucho más inofensivos de lo que podemos creer. A pesar de que Hollywood ha estigmatizado a la tarántula peluda como la peor aberración de la naturaleza en películas como Aracnofobia, es un hecho que estos animales cargan con un potencial dañino sumamente sobrevaluado.

De hecho de las 40.000 especies de arañas conocidas por la ciencia, sólo una pequeña fracción de ellas puede infligir algún daño en humanos, el cual en contados casos causa la muerte.

La tasa de mortalidad a causa de arañas venenosas nunca es mayor al 10%, y en general estas muertes se producen por reacciones alérgicas de las personas. Si bien algunas arañas son venenosas, su veneno no suele causar la muerte, sino que simplemente algunos daños sobre los tejidos y las células.

Con esta información puedes estar tranquilo. Esa araña que te está mirando desde su tela tejida en el rincón del techo no es una amenaza ni para ti ni para nadie, más bien es ella la que debe preocuparse de que te dé un ataque de locura rompiendo su tela y matándola para asegurarte de que no te haga un daño que no te puede hacer.

Vía | HowStuffWorks