Suicide Squad se propone divertir y lo logra... pero no mucho más (reseña sin spoilers)

Clay Enos/ Warner Bros.

Tal vez ya escuchaste la anécdota. El director de Suicide Squad, David Ayer, estuvo presente en una función estreno en Nueva York y antes de la película se subió al escenario para presentarla y decir unas palabras.

En ese momento, alguien del público gritó “Fuck Marvel!” y David Ayer lo siguió, repitiendo esas mismas palabras para regocijo de todos los fans en la audiencia.

Ver también: Otra vez DC vs Marvel: el director de Suicide Squad se disculpa por un insulto

Después se disculpó, naturalmente, pero el hecho es representativo de algo que parece cada vez más evidente: Warner Bros y sus películas del Universo cinematográfico de DC tienen a Marvel muy presente y no han dejado de seguir sus pasos desde atrás, ya sea para intentar modificarlos o replicarlos a su manera.

Más allá de la eterna rivalidad entre ambas compañías, algo que desde el punto de vista corporativo es más bien una efectiva estrategia de marketing (aunque muchos fanáticos se hagan eco de esta rivalidad de la manera más irracional y desagradable) esto es algo que suena lógico: el Universo cinematográfico de Marvel es un modelo a seguir en la creación de una exitosa franquicia de superhéroes con películas interconectadas basadas en historias y personajes de los cómics.

La franquicia es un éxito de crítica y de público, y sus blockbusters han sido siempre, como mínimo, entretenidos y decentes. Es inevitable tenerlo presente, aunque más no sea para tomar un camino diferente.

El complejo camino de DC

Clay Enos/ TM & (c) DC Comics

El exabrupto de David Ayer tiene también algo de irónico, porque Suicide Squad es la película del Universo DC que más se asemeja a lo que ha hecho Marvel, alejándose por completo de la seriedad y solemnidad de las películas anteriores de Zack Snyder y buscando una estética colorida, un tono constantemente divertido, con muchos chistes, situaciones humorísticas y diálogos graciosos y ocurrentes (supongo que muchos fanáticos de DC la considerarán una película “para niños”).

Este aspecto lo que salva en cierto modo la película, ya que no hay mucho más en Suicide Squad: resulta divertida y algunos personajes son muy entretenidos de ver, pero la historia deja mucho que desear y muchas de sus intenciones resultan fallidas.

No es mucho más lo que se desarrolla la historia, además de lo que anunciaba la premisa: Amanda Waller (uno de los personajes mejor logrados), mediante una operación secreta, recluta a todos estos terribles supervillanos, locos, psicópatas y violentos para luchar contra poderosas fuerzas que amenazan el país.

Ver también: Sorprendentes revelaciones del elenco de Suicide Squad durante la inauguración del mural de la película en Miami [Vídeo Entrevista]

Por delante quedan un par de vueltas de tuerca que no causan demasiado impacto y la intención de hacernos creer que, en el proceso, los personajes logran encontrar valor al trabajo en equipo, a no pensar solamente en sí mismos y sus propios intereses, a sacrificarse por los demás; hacernos creer que se ha creado un verdadero espíritu colectivo entre estos seres considerados abominables, que prueban que están dispuestos a salvar el mundo. La intención de demostrarnos que tal vez incluso tienen corazón.

El problema es que la película no se preocupa por mostrarnos todo el proceso para que eso suceda, la necesaria evolución de los personajes y la relación entre ellos. De repente están todos hablando de que el Escuadrón Suicida son sus amigos o incluso su segunda familia, pero ¿cómo llegamos ahí? Hace media hora eran todos psicópatas y sociópatas que no pensaban más que en sí mismos y en salvarse el pellejo.

Courtesy of Warner Bros. Pictures/ TM & © DC Comics

En cierto momento se puede percibir la idea de que el lado humano de estos personajes (es decir, su debilidad) está en las personas que aman, y que en la pérdida de un ser querido o la amenaza de que esto suceda (casi todos sufren esto) está la clave para que eventualmente se comporten de manera heroica, pero es una sensación fugaz y no muy convincente que llega demasiado tarde.

Pareciera como si la película no tuviera tiempo de mostrar estos asuntos. Primero porque tiene que introducir a los personajes, quiénes son, cuál es su historia, cuáles son sus habilidades o delitos, y cómo llegaron a la prisión Belle Reve.

Esta introducción es una secuencia bastante atípica que lleva gran parte de la primera mitad de la película, con algunos flashbacks muy disfrutables (que incluyen los ya mencionados cameos de Batman y de Flash) pero con un diseño visual que por momentos hace pensar que estamos viendo esos videos difundidos previamente, con una frase descriptiva de cada personaje. Aparecen incluso sus nombres a todo color y se van desplegando las letras en la pantalla que listan sus características.

Como su fuera un montaje de estos videos con algunas escenas agregadas:

Después la preocupación pasa a ser la de ver en acción a estos personajes, entonces se embarcan en un camino a través de las calles de la ciudad en la que cada uno de ellos pone en juego esa peculiar característica que los define (Deadshot: gran tirador, Harley Quinn: loca, Rick Flag: serio y moralista, Boomerang: impredecible, etcétera). Nuevamente, no hay una construcción de las relaciones y el equipo, sino una exposición individual.

Se destacan Deadshot, Harley Quinn y Rick Flag, y la interpretación de Will Smith, Margot Robbie y Joel Kinnaman, respectivamente, son grandes responsables de que esta parte sea de las más interesantes.

Y después llega el acto final, cuando enfrentando una poderosa amenaza con un plan genérico de destruir la humanidad, todos sí asumen por completo su rol de equipo y su misión heroica.

Hablemos del Joker

Courtesy of Warner Bros. Pictures/ TM & © DC Comics

El Joker de Jared Leto es protagonista de una suerte de subtrama paralela a la antes mencionada, que obviamente se justifica en la película por la relación del personaje con Harley Quinn.

Esta parte es sin dudas la más decepcionante de la película.

Resulta que no basta con asegurar mediante declaraciones en la prensa que será un personaje extremo, algo que nunca se ha visto antes, un psicópata demente aterrador, sino que hay que mostrarlo.

Y no sólo no aparece demasiado, dado que es completamente ajeno a la trama principal de la película, sino que cuando aparece no es más que un personaje genérico y hasta caricaturesco, una especie de pandillero con un club nocturno como centro de operaciones que tiene, eso sí, los rasgos superficiales de la emblemática risa del Joker y el pelo verde. Cómo hizo esta Harley Quinn (ex Dra. Harleen Quinzel) para enamorarse de este Joker es un verdadero misterio.

Además de los cameos de Batman y The Flash, la película se conecta al Universo cinematográfico de DC con una escena en los créditos que es un poco redundante y no aporta demasiada información, pero que apunta a los acontecimientos de Justice League.

Suicide Squad no parece ser a priori la gran salvadora del Universo DC y las primeras reacciones ya están siendo igual de divisivas y polémicas como las de Batman v Superman: Dawn of Justice, a pesar de que es una película bastante más disfrutable y que al menos tiene el buen gusto de intentar divertir y divertirse.

Ver también: Suicide Squad no tendrá los problemas de Batman v Superman (según Warner Bros), pero ¿cuáles son realmente esos problemas?