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5 grandes escenas del cine que no fueron guionadas

5 grandes escenas del cine que no fueron guionadas 1
Getty Images

Toda gran película siempre debe tener, como condición necesaria aunque no suficiente, un buen guión. El guión es la columna vertebral de toda película y ya desde su confección, sin siquiera haber empezado a rodar o haber elegido a los actores, se está definiendo gran parte de la película que se realizará.

Pero para descontento de los guionistas, muchas veces el guión de un film es sometido a constantes cambios que surgen por diferentes motivos: puede ser por simples hechos fortuitos, por exigencias de la producción o del rodaje, por decisiones creativas del director o por improvisación de los actores.

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Estas últimas son las más interesantes, ya que al invalorable aporte que los actores brindan dándole vida a los personajes construidos por el guionista, se le suma un aporte personal no calculado, no previsto, que puede marcar una gran diferencia e incluso convertirse en un momento clave o inolvidable del film.

Pero además, es sin dudas interesante que algo casual e inesperado, o una simple ocurrencia de un actor, haya dado lugar a un momento histórico del cine, como veremos ahora con algunas de las grandes escenas del cine que no fueron guionadas:

#5 Los Cazadores del Arca Perdida (Raiders of the Lost Ark, Steven Spielberg, 1981)

El arma vs. el sable

Cuando el arqueólogo y aventurero Indiana Jones (Harrison Ford) seguía la pista para encontrar a Marion Ravenwood (Karen Allen) que había sido secuestrada, se encuentra en medio de la calle con un hombre que blande un enorme sable con actitud realmente malvada.

En lugar de involucrarse en una lucha en igualdad de condiciones, Indiana Jones simplemente saca su arma, le dispara y sigue su camino, dando lugar a una recordada y humorística escena.

El guión original indicaba que la escena sería precisamente una larga lucha de espadas, pero el día de la filmación Harrison Ford tuvo una intoxicación por algo que comió y estaba muy débil para rodar la escena como indicaba el guión.

#4 El Padrino (The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972)

El gato

En la escena de apertura de El Padrino, vemos como un hombre habla dolorosamente acerca de cómo golpearon a su hija y de cómo la policía no ha podido hacer nada al respecto. Minutos después vemos la silueta de Vito Corleone (Marlon Brando) que desde su primera aparición ya impone todo su poder y respeto.

Luego, mientras le suelta al afligido hombre un discurso acerca del respeto y la justicia, un gato gris se sube cariñosamente a su regazo. 

Esto no estaba previsto en el guión y aún no se sabe ciertamente cómo fue que el gato llegó al set de filmación. Una versión dice que el gato simplemente apareció allí y el director lo empujó hacia Marlon Brando de repente, mientras que otra versión sostiene que fue el actor el que encontró el gato por ahí y decidió que lo acompañara en esa escena.

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#3 Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight, Christopher Nolan, 2008)

El aplauso de The Joker

La interpretación de Heath Ledger en esta película le valió el elogio y la admiración de todo el mundo. En esta escena en particular, The Joker se encuentra solo en una celda luego de haber sido atrapado por Jim Gordon (Gary Oldman).

Cuando llega el alcalde le informa a Gordon que ha sido ascendido a comisionado por lo que todos en la sala aplauden, incluyendo al Guasón. 

Esto fue pura improvisación de Heath Ledger que, sin cambiar nunca su expresión facial, se sumó al coro de aplausos, agregándole a su personaje aún más de su característica y oscura ironía.

#2 El Resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980)

¡Aquí está Johnny!

Probablemente una de las escenas más aterradoras y míticas del cine es la de Jack Torrance (Jack Nicholson) rompiendo con un hacha la puerta del baño del hotel en el que se encontraban su esposa Wendy (Shelley Duval) y su hijo Danny (Danny Lloyd): quién no recuerda la imagen de la cara de Jack Nicholson, con una expresión inequívocamente demente, asomando por la madera rota de la puerta.

Mientras el actor se encontraba dándole hachazos a la puerta, se le ocurrió improvisar la frase “¡Aquí está Johnny!” (“Here’s Johnny”), que había sido popularizada años antes por el conductor de televisión Johnny Carson. Sorprendentemente, calzó a la perfección con la escena y con la creciente locura del personaje.

#1 Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976)

¿Me estás hablando a mí? 

Esta escena probablemente esté emparejada con la anterior en cuanto al lugar que ocupa en la cultura popular: una escena icónica que con la simple mención de una frase o con una simple imagen uno ya reconoce de qué se está hablando.

Es la del personaje Travis Bickle (Robert De Niro) hablándole al espejo. El guionista de Taxi Driver, Paul Schrader, escribió en el guión únicamente la siguiente frase para la escena: “Travis se habla a sí mismo enfrente al espejo”. No especificaba ningún diálogo.

La histórica expresión “¿Me estás hablando a mí?” con la que el personaje entabla un imaginario diálogo con el espejo fue producto de la improvisación de De Niro.

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Si les gustaron estas escenas improvisadas o inmortalizadas por algunos hechos inesperados, siguiendo este enlace pueden ver muchas otras grandes escenas del cine que no fueron guionadas.