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5 datos impresionantes que no conocías sobre el pintor Bob Ross (con todo y árboles felices)

Mental Floss

Lo que nunca supiste del pintor relajado

El fantástico Bob Ross fue un pintor que dejó muy claras dos cosas: todos podemos levantar una brocha y pintar; y todo error no es una equivocación, sino un accidente feliz. Bob Ross logró cautivar a millones de televidentes con su programa de televisión, The Joy of Painting (La Alegría de Pintar). Así como los shows de cocina donde dan las recetas paso a paso, él fue pionero en mostrar cómo se pintaban paisajes.

Annette Kowalski, compañera de negocios del pintor, compartió en una entrevista con NPR que Ross era muy distinto a lo que todos miramos en TV. De hecho, compartió información que seguramente no conoces.

Aquí cinco datos sobre el magnífico Bob Ross que van a impresionarte. 

5. Ensayaba una noche antes

Cada episodio significaba un cuadro nuevo. Es decir, un programa donde pintaría en vivo y demostraría un innovador cuadro con un paisaje. Más que practicar los trazos, Bob Ross ensayaba su diálogo. El discurso lo decía una y otra vez hasta tenerlo dominado. Todo lo practicaba la noche anterior al programa.

Kowalski expresa:

"Bob solía acostarse cada noche en su cama, según me comentaba, ensayando cada palabra. Sabía exactamente lo que diría en cada uno de sus programas."

4. Un cuadro eran realmente 3

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¿Tres cuadros? Sí. Bob Ross no utilizaba uno solo, sino tres cuadros distintos para cada show. Un programa significaba tres cuadros, pues los distribuía del siguiente modo:

  • Un cuadro estaba en pantalla, a la vista de los espectadores. En ese cuadro el pintor iba trazando para mostrar el progreso.
  • El segundo cuadro estaba fuera de la cámara. Solamente lo podía ver Ross. Lo usaba como referencia para saber qué añadir y cómo ir trazando.
  • Para un tercer cuadro, el cual nadie veía, se detallaban más los trazos. Éste lo incluía en uno de sus libros. Ponía instrucciones más detalladas sobre cómo lograr ciertas texturas y formas.

3. Su verdadero talento no era la pintura

Cuando Kowalski perdió a su hijo a causa de un accidente automovilístico, lo único que la relajaba era mirar la TV. Empezó a mirar el programa de un pintor llamado Bill Alexander, pero al poco tiempo dejó de pintar y el programa se acabó. Afortunadamente, Alexander daba conferencias y cursos. El esposo de Kowalski la llevó a un curso; Alexander no lo daba, sino uno de sus aprendices. Un tipo de nombre Bob Ross enseñaba a pintar

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Lo que cautivó a Kowalski no fue la pintura, sino la voz. La calma con la que explicaba enganchó a todos los qu estaban en la audiencia. De pricipio a fin del tutorial. Ella comenta:

"Estaba impresionada con Bob [Ross]. De alguna manera me levantó de mi depresión. Solo pienso en que Bob Ross sabía cómo relajar a las personas. Me dije "pongamos esto en una botella y vamos a venderlo."

Al poco tiempo, Bob Ross firmó un contrato con Annette Kowalski. Ella sería su manager y compañera de negocios. El estrellato no llegó en un principio. Tenían una línea telefónica que literalmente era 1-800-BOB-ROSS. Hasta que una cadena televisiva les dio la oportunidad fue que el mundo conoció la voz inspiradora y los trazos felices de Ross.

2. No siempre fue pintor

Bob Ross creció en una familia de poco dinero. Cuando cumplió la edad suficiente se enlistó en el Ejército y llegó incluso a ser Sargento. Le agradó tanto que se unió a la división de la Fuerza Aérea. Una cosa llevó a la otra y pasó ahí 20 años. Su primera misión lo llevó a los fríos paisajes de Alaska. Por supuesto, gran inspiración para sus cuadros tiempo después, cuando pintaba.

1. El afro siempre fue falso

No se trataba de una peluca. Lo que es cierto es que el Ejército tuvo que ver. Su cabello era totalmente diferente en ese entonces. Salió de la Fuerza Aérea y era un tipo sin dinero, como cuando entró al Ejército. Uno de sus trucos para ahorrar, de acuerdo con sus ideas, fue hacerse un permanente. Un tratamiento en el cabello que, por un largo rato, podía evitarle el gastar en un corte de pelo

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Lamentablemente ese cabello se hizo el ícono. La imagen de Bob Ross era el rizado peinado. Nunca pudo cambiarse el pelo, pues el programa ya lo reconocía con el afro y era un gran riesgo para la cadena televisiva. Le prohibieron cambiar su pelo, cosa que odió. ¡Fueron más de 400 episodios!

Ahora sabes cosas secretas que no todos conocen sobre el pintor. ¿Lo ves? Es mucho más que paisajes con árboles felices. 

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