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5 lecciones sobre representación en los medios que aprendimos con los Emmys 2016

aziz ansari emmy
Getty Images

1. Las cifras son nuestras amigas

Aziz Ansari y Alan Yang se llevaron el Emmy al Mejor Guión de Comedia para la serie Master Of None (que puedes ver en Netflix). La serie sigue las aventuras y desgracias de su protagonista, Dev Shah, interpretado por el cómico Aziz Ansari. Gran parte de la narración se basa en elementos de la vida real de Ansari. De hecho, el episodio por el cual los guionistas ganaron el premio fue el segundo de la primera temporada de esta nueva serie, titulado "Parents" y que aborda las experiencias que viven los hijos de inmigrantes, en este caso, asiáticos. El brillante y emotivo episodio entrecruza los puntos de vista de los hijos, Dev y Brian (interpretado por Kelvin Yu), y el de los padres, provenientes de India y de Taiwan respectivamente, en torno a las distintas temáticas que articula la inmigración: los sacrificios de los padres y la gratitud, así como la presión que puede existir para los hijos como resultado de estas complejas historias de vida.

Sobra decir que este tipo de relato no abunda aún en la televisión mainstream estadounidense, por lo que el discurso de Alan Yang tras obtener su premio fue tan certero como lapidario:

"Hay 17 millones de asiático-americanos en este país, y hay 17 millones de italo-americanos. Estos tienen El Padrino, Goodfellas, Rocky, Los Soprano. Nosotros tenemos a Long Duk Dong. Aun nos queda mucho por hacer, pero podemos llegar. Creo en nosotros".

Vale destacar que Long Duk Dong es el personaje super estereotipado y francamente racista que aparece en el clásico adolescente Sixteen Candles, dirigida por John Hughes.

De esta manera, Yang hace referencia a la aplastante falta de representaciones de personajes asiáticos en el cine y televisión estadounidenses. Claramente, no se trata de proporción, ni de cantidad, se trata de una falta de interés por contar historias de ciertas personas, pertenecientes a ciertas culturas que, tal vez, no son tan valoradas como otras.

El éxito rotundo de series como Master of None y Fresh Off The Boat (que pronto comienza su tercera temporada, y que trata sobre una familia de origen taiwanés en la Florida de los años 1990) demuestra que estas historias conmueven, identifican y representan tanto como los relatos más mainstream. Claramente, hay muchas personas (léase: espectadores) que necesitan y quieren ver este tipo de historias en la televisión.

2. Convertir el dolor en comedia es una excelente arma

Cuando Aziz Ansari se disponía a hablar, el micrófono fue cortado, por lo que nos quedamos con las ganas de saber qué genialidad iba a decir en ese momento el brillante cómico. Pero, afortunadamente, Ansari aprovechó de otro momento de la ceremonia para hacer un breve pero brutal comentario sobre "la situación Trump". Después de todo, Trump también es representación, más específicamente la representación de un mundo en el que todo lo que no es de origen europeo, blanco y cristiano provoca miedo y odio:

"Voy a votar a Trump" dice Ansari, "por lo que recomiendo deshacernos inmediatamente de todos los nominados musulmanes y latinos de la ceremonia. Wow, esto sería mucho más fácil si estuviéramos en los Oscar. Mamá y papá, vamos a escoltarlos hacia la salida. America Ferrara, qué ingeniosa, cambiaste tu nombre a 'América', pero no engañas a nadie. ¡Afuera!"

Fatima y Shoukath Ansari, los padres de Aziz, en la ceremonia de los Emmy. Sus numerosas (y memorables) apariciones en "Master of None", actuando de ellos mismos, son de lo mejor de la serie.

Aunque Ansari está haciendo un chiste, el fundamento de su broma es algo totalmente real. Entre otras cosas, Trump ha dicho que con gusto aplicaría un bloqueo a la entrada a los Estados Unidos de personas "percibidas como musulmanas" (además de que ha acusado a "los musulmanes del mundo" de "saber lo que pasa", sea lo que sea que eso signifique). En lo que concierne a los latinos, ya sabemos que Trump opina que "son violadores, aunque algunos, seguramente, sean buena gente".

El mundo que propone Trump no es una broma graciosa. Es un mundo en el que ciertas personas merecen menos empatía y derechos civiles que otras. Es un mundo en el que la vida de ciertas personas simplemente vale menos que la de otras. Ansari bromea con echar a sus padres de la ceremonia sólo por el hecho de que son musulmanes, pero la realidad es que aquellos que apoyan a Trump lo harían sin problema, por que ven en estas dos personas (complejas, sensibles, y adorables para cualquiera que haya visto Master of None), un peligro potencial y algo que debe ser anulado y destruido cuanto antes.

Sobre este tema, Ansari publicó un poderoso ensayo personal en el New York Times, titulado "Por qué Trump me hace sentir miedo por mi familia".

3. Cómo (se puede y se debe) intentar ser un buen aliado

Jeffrey Tambor y Jill Solloway, la creadora de Transparent.

Jeffrey Tambor ganó el premio a Mejor Actor en una Serie de Comedia por su interpretación en la serie de Amazon, Transparent, que pronto comienza su cuarta temporada. En ella, Tambor interpreta a Maura Pfefferman, una mujer transgénero, que balancea las complejas relaciones entre identidad y familia. En su discurso, Tambor supo hacer una autocrítica de su propio posicionamiento puesto que, después de todo, el hecho de que un hombre cisgénero interprete a una mujer transgénero es algo bastante problemático.

Tambor hizo un llamado especial: "productores, dueños de canales, agentes y creativos, por favor dénle una chance al talento transgénero. Dénle audiciones. Dénle sus historias. Hagan eso. Y una cosa más: no me caería mal ser el último hombre cisgénero que interpreta a una mujer transgénero en la televisión".

Bien por Tambor entonces, que parece comenzar a entender lo problemático de su interpretación y, sobre todo, de su éxito (conseguir ese rol le ha traído premios, dinero y propuestas laborales que, una vez más, le han sido negados a una actriz trans).

4. Cambiar la narrativa puede salvar vidas 

Representar es hacer existir. La creadora de Transparent, Jill Solloway lo resumió muy bien en su discurso tras ganar el premio a la Mejor Dirección en una Serie de Comedia:

"Si tomamos mujeres, personas no-blancas, personas trans, personas queer, y las ponemos en el centro de una historia, se convierten en sujetos en lugar de objetos". Y así cambiamos el mundo". Solloway cerró su discurso con un grito de guerra: "¡Derroquemos el patriarcado!".

Y es así. Es tan simple como eso. Ok, no es tan simple, pero al menos se comienza por ahí. Si seguimos contando historias en las que las personas complejas son siempre las mismas, las personas que merecen atención son siempre las mismas, las personas que merecen empatía y sensibilidad son siempre las mismas, seguiremos construyendo un mundo en el que algunas vidas son más importantes que otras, valen más que otras, y las lloramos más que a otras.

5. Hacer explícita la lucha es parte de la lucha

Atrás han quedado las épocas en las que las minorías en Hollywood se contentaban con agradecer por ser consideradas e incluidas. La tendencia actual, y que parece reflejar el modus operandi de las luchas anti racistas globales, es reconocer lo político en todas las estructuras y relaciones sociales. Ya no se trata de hablar del racismo como un hecho individual, sino que se trata de señalar cómo las estructuras de poder son sistemáticamente racistas. El debate en torno a los Oscars (promovido por el hashtag #OscarsSoWhite) logró exactamente eso, mostrar hasta qué punto la falta de representación no es una coincidencia o un error, sino que hace parte de un sistema.

Así, el actor Rami Malek, que es de origen egipcio, ganó el premio a Mejor Actor en una Serie Dramática por su trabajo en Mr Robot, y habló explícitamente del tema de la representación:

"Estar aquí, no siendo el típico actor principal, y pudiendo llevarme este premio dice mucho sobre hacia dónde nos dirigimos. Creo que podemos seguir yendo en esa dirección, no sólo en el entretenimiento, pero también en lo social y político, intentando ser lo más progresivos posible".

Por su lado, Laverne Cox aprovechó de su momento sobre el escenario para agregar su granito de arena a la lucha: "Dénle una chance al talento trans. Yo no estaría aquí hoy si esa chance no me hubiera sido dada".

El mensaje es claro: lejos de considerar que vivimos en una sociedad en la que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos (...), se trata de reconocer que no, que a pesar de la lucha contra el racismo, las desigualdades persisten, que a pesar de la lucha contra la homofobia y la transfobia, se sigue acosando y asesinando a miembros de la comunidad LGTB todos los días.

Si la representación hace existir, es porque también puede invisibilizar, puede hacer que alguien sea más "matable" que otro porque su vida, después de todo, nos fue contada como menos compleja, menos importante y menos valiosa que la de otro.

La lucha por la representación es la lucha por la igualdad y por la vida.