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Piernas lisas y tonificadas:7 sencillas posturas de yoga para combatir la celulitis

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Al ser una condición común en la gran mayoría de las mujeres, existen infinidad de remedios para combatir la celulitis. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio, son tu mejor apuesta para deshacerte de ella, como confirma Healthline.

Aunque parezca difícil, hacer que la celulitis se torne invisible es posible. Mejorar la alimentación consumiendo menos alimentos procesados y bebiendo más agua, además de tomar medidas para tonificar las piernas (el lugar donde se encuentra más frecuentemente), son pasos que pueden ayudar a mejorar su apariencia.

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Yoga para eliminar la celulitis: 7 asanas

La celulitis no es ninguna enfermedad ni un signo de mala salud: es normal, especialmente en mujeres, aunque hay hombres que también la tienen. Se trata de una acumulación de tejido adiposo que se ve a través de las capas de la piel, y que puede aparecer en personas de cualquier peso corporal. Muchas veces la pérdida de peso puede solucionarla, aunque no siempre sucede así.

Para combatir la celulitis, es útil quemar grasa de las piernas y los glúteos y tonificar los músculos de estas zonas. El yoga es tu mejor aliado: estos son 8 ejercicios para tonificar el tronco inferior, que puedes poner en práctica desde hoy.

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El puente

Esta postura, que en sánscrito es llamada setu bandha sarvangasana, es útil para tonificar los cuádriceps y los aductores (los músculos de la cara interna de las piernas), además de los glúteos, zonas donde la celulitis es más frecuente.

  1. Acuéstate de espalda sobre una mat. Flexiona las rodillas y apoya los pies cerca de tus glúteos.
  2. Coloca los brazos firmes en el piso, a los lados de tu cuerpo, con las palmas hacia abajo.
  3. Inhala. Exhalando, lleva los glúteos hacia arriba, ayudándote del apoyo de tus brazos.
  4. Idealmente, el torso debe quedar curvado y no en línea recta. Levanta más los glúteos para lograr esta posición.
  5. Si puedes, entrelaza las manos por debajo de tu espalda.

Para bajar, es importante apoyar la espalda de a poco en el suelo, exhalando. Puedes convertir esta postura en un ejercicio dinámico, levantando y bajando los glúteos al ritmo de la respiración.

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La silla

La postura de la silla, llamada también utkatasana, tiene beneficios parecidos a los de las sentadillas; aunque el ejercicio es diferente, por ser estático en lugar de dinámico, es igual de exigente y efectivo.

  1. Colócate de pie con los pies juntos, pero sin que los tobillos y los talones se toquen.
  2. Revisa tu postura. Debes mantener la espalda derecha, con los hombros ligeramente hacia atrás y el mentón levemente retraído. Trata de corregir la curvatura de tu espalda baja, sin exagerar.
  3. Inhalando, lleva los brazos arriba y junta las palmas de las manos.
  4. Exhalando, flexiona las rodillas y lleva la cadera hacia atrás, como si te estuvieras sentando en una silla invisible.
  5. Mantén la postura por 10 respiraciones.
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Estocada alta

Ideal para trabajar la fuerza en las dos piernas, en esta postura, llamada utthita ashwa sanchalanasana, trabajan con exigencia tanto la pierna que está delante como la que queda detrás.

  1. Colócate de rodillas sobre una mat.
  2. Lleva una pierna adelante y apoya el pie en el piso. Controla que la rodilla quede en un ángulo de 90 grados, es decir, que no sobrepase la línea del talón.
  3. Lleva más atrás la pierna que está detrás, hasta que sientas una ligera tensión en el músculo. Apoya los dedos del pie.
  4. Inhala y, exhalando, levántate para despegar del suelo la rodilla que queda detrás.
  5. Inhala y lleva los brazos arriba. Junta las palmas de las manos.
  6. Mantén la postura por 10 respiraciones y repítela del otro lado.
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El guerrero

La pose del guerrero (virabhadrasana) es parecida a la estocada, con la diferencia de que el trabajo está concentrado en una de las dos piernas, mientras que la otra está elongando los músculos. Trabaja, además de los cuádriceps, los músculos abductores, los de la cara externa de las piernas.

  1. Ponte de pie, de costado, sobre una colchoneta, con los pies separados. Asegúrate de que los talones estén en la misma línea.
  2. Gira el pie derecho hacia afuera, de manera que siga la línea de las piernas.
  3. Gira el pie izquierdo hacia adentro en un ángulo de 45 grados.
  4. Flexiona la rodilla derecha de manera que forme un ángulo de 90 grados o menor. Si llega más allá de la línea de tu talón, separa más las piernas.
  5. Ayúdate con una mano para mover la rodilla hacia afuera, para colocarla en la línea del talón. Trata de mantener el torso alineado con las piernas.
  6. Lleva los brazos a la horizontal. Gira la cabeza a la derecha y mantén la vista fija en la punta del dedo mayor.
  7. Mantén 10 respiraciones. Baja los brazos y gira los pies para repetir la postura del otro lado.
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El águila

El águila (garudasana) es una de las mejores posturas para combatir la celulitis, dado que, para poder mantener la postura, debes endurecer ambas piernas.

  1. Ponte de pie con la espalda derecha y los pies juntos.
  2. Extiende los brazos delante de ti. Flexiona los codos, de manera que las manos queden apuntando hacia arriba.
  3. Junta los codos y pasa el derecho por encima del izquierdo. Entrelaza de esta manera los brazos hasta que las manos se unan. No dejes que los codos caigan. Debes tener los brazos a la altura de la vista.
  4. Haciendo equilibrio, lleva la pierna derecha por delante de la izquierda y entrelázala hasta que el pie quede del lado derecho. No importa si no llegas, no le exijas de más a tu cuerpo.
  5. Mantén por 10 respiraciones. Desarma lentamente y repite del otro lado.
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Ángulo extendido

Llamada utthita parsvakonasana, esta postura es ideal para elongar y a la vez fortalecer las piernas, aunque requiere un poco más de exigencia que el guerrero.

  1. Colócate de costado sobre una colchoneta, con los pies separados y los talones en la misma línea.
  2. Lleva el pie derecho hacia afuera, de manera que siga la línea de las piernas.
  3. Flexiona la rodilla derecha de forma que quede en la línea del talón derecho. Si no llega, quédate como estás, pero si se pasa, debes separar un poco más las piernas.
  4. Apoya el codo derecho sobre la rodilla de ese lado y extiende el brazo izquierdo por encima del cuerpo.
  5. Algunas respiraciones después de haber estado en esta postura, revisa si puedes profundizarla, llevando las yemas de los dedos, el puño o la palma de la mano al suelo, o apoyándote en un ladrillo de yoga.
  6. Mantén la postura por 10 respiraciones. Levántate de costado con la fuerza de las piernas y gira los pies para realizar la postura del otro lado.
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La T

Esta postura, una variante del asana del guerrero, requiere más equilibrio y exigencia. Pero es posible: con un poco de práctica, y ayudándote de una pared, puedes conseguirla.

  1. Colócate de pie sobre una mat, con los pies juntos.
  2. Comienza a construir la postura llevando una pierna hacia atrás en el aire, mientras haces descender el torso hacia adelante. Flexiona la pierna que te está sosteniendo.
  3. Estira la pierna que está atrás y lleva los brazos a los costados, extendidos, para conseguir un mejor equilibrio.
  4. Mantén la postura de 5 a 10 respiraciones. Desarma lentamente deshaciendo el camino de armado y repite con la otra pierna tras darte un descanso.
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Acéptate como eres

La celulitis es muy difícil de eliminar; a veces, puede ser genética y no se origina en el sobrepeso ni en la falta de tonicidad. Si ese es tu caso, puedes optar por el camino del yoga para amar y aceptar tu cuerpo tal como es.

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