glam

¿Las mujeres somos realmente libres de elegir NO depilarnos?

gettyimages 56655501
Mark Mainz vía Getty Images

Recientemente, Adidas lanzó la campaña 'Superstar' en la que se promueve la creatividad para forjar un futuro mejor.

 En ella aparecieron varias modelos e influencers, incluida Arvida Byström quien usó un sutil vestido de encaje y una playera rosa. La sorpresa para todos fue que sus piernas no estaban depiladas como ocurre con las modelos comúnmente. Lo que la sociedad espera de la piel femenina sin importar su estilo de vida o profesión.

Esta imagen causó una enorme polémica en redes sociales. Aunque por muchas personas fue aclamada por romper con los estereotipos de belleza en las campañas publicitarias, se reportaron fuertes críticas contra Adidas y Arvida, lo peor vino cuando la modelo recibió amenazas de muerte y violación.

«Mi foto en la campaña @adidasoriginals Superstar recibió la semana pasada muchos comentarios desagradables. Hice mi trabajo de una forma competente y me sentí cómoda en mi cuerpo, pero hay quien no está conforme con un poco de vello en las piernas. Literalmente me han enviado mensajes con amenazas de violarme. Ni siquiera puedo imaginar cómo sería existir en el mundo sin poseer los privilegios que tengo. Les mando amor y traten de recordar que no todos tenemos las mismas experiencias sobre lo que significa ser persona. Gracias por todo el amor».

Antes de las amenazas, Arvida Bystöm habló sobre femineidad en este video sobre la campaña. Esa femineidad que tanto le criticaron:

«La femineidad es creada por nuestra cultura, y creo que todos somos capaces de hacer cosas o ser femeninos y la sociedad de hoy tiene mucho miedo a eso».

Aunque ella está ejerciendo la libertad de hacer con su cuerpo lo que quiere, las amenazas de muerte y abuso sexual abrieron un nuevo debate: ¿las mujeres realmente somos libres de elegir entre depilarnos o no?

No se trata de que físicamente haya alguien que nos impida hacerlo, nadie viene y nos obliga con un arma a depilarnos las piernas, axilas o cualquier parte de nuestro cuerpo.

Podría decirse que sí tenemos libertad de dejar crecer nuestro vello corporal naturalmente, sin embargo la sociedad rechaza esta práctica tan sutilmente que consideramos normal esa sensación de incomodidad y rechazo ante el vello de nuestro cuerpo o del cuerpo de otras mujeres. 

Es tan normal que catalogamos a las mujeres sin depilar como "sucias", cuando la mayoría de los hombres jamás se han depilado y no existe esa misma noción. ¿Por qué?

La diferencia en los genitales entre hombres y mujeres ha servido como pretexto fundamental para generar mitos y expectativas en torno al comportamiento femenino y masculino que refuerzan los estereotipos de género.

Es decir, para la sociedad las mujeres somos "delicadas", "femeninas", "limpias", en cambio los hombres suelen ser más "bruscos" y"sucios".

Estos estereotipos refuerzan la idea