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El misterio de la princesa desaparecida: quiso huir, fue capturada y ahora nadie sabe dónde está

princesa dubai latifa al maktoum
Free Latifa/YouTube

Parece una historia salida de Super Mario, pero esta es bastante más seria y preocupante porque está ocurriendo ahora mismo en nuestro mundo y no en el Reino de los Hongos (aunque podría argumentarse que la monarquía constitucional de Emiratos Árabes Unidos, con sus poderosos jeques y su famosa Dubai con edificios lujosos como castillos, podrían ser la versión real de ese reino en el que la Princesa Peach es la célebre damisela en apuros).

La princesa es Latifa Al Maktoum, tiene 32 años, y es la hija de Mohammed bin Rashid Al Maktoum, el gobernador del emirato de Dubai y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos (el político al que se le adjudican los esfuerzos y reformas que han convertido, justamente, a Dubai en una ciudad global y lujosa).

La última vez que se supo de la princesa fue el 4 de marzo de 2018, cuando en un intento de huida, con la intención de llegar a una embajada estadounidense para pedir asilo, fue descubierta a bordo de una embarcación cerca de las costas de India.

El barco en el que viajaba, registrado a nombre de un estadounidense, fue interceptado por un gran operativo militar conjunto entre los gobiernos de India y de los Emiratos Árabes, en circunstancias no del todo aclaradas, que determinaron el enigma de su destino.

El misterio y el dramatismo trágico de la historia se profundizan a medida que se entra en los detalles, que son casi cinematográficos.

Hay, incluso, un video del tipo «si están viendo esto es porque estoy muerta».

El incierto destino de la princesa

Ni el gobierno de Emiratos Árabes Unidos ni el gobierno de India han hecho declaraciones oficiales sobre el operativo que, en marzo, desembocó en la desaparición de la princesa. Hasta ahora, nadie sabe su paradero.

Una semana después de la redada al barco llamado «Nostromo», se difundió en YouTube un video de 39 minutos, en el que la princesa Latifa Al Maktoum revela su intención de escapar de su familia.

La grabación había sido realizada antes de su intento de escape en la casa de una mujer finlandesa que la acompañó en su viaje, y había sido confiado a un abogado estadounidense, para que lo difundiera si algo salía mal.

Pues algo salió mal, evidentemente.

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«Estoy haciendo este video porque puede ser el último video que haga» dice Latifa en la grabación, después de dar detalles sobre su numerosa familia (tiene 30 hermanos y hermanas) para evitar que el video sea desacreditado o considerado fraudulento.

«Muy pronto me voy a ir, de alguna manera, y no sé cuál será el desenlace, pero estoy 99% segura de que va a funcionar. Y si no funciona, este video podría ayudarme, porque lo único que le interesa a mi padre es su reputación. Es capaz de asesinar personas para mantener su reputación. Solamente se preocupa por sí mismo y por su ego. Así que este video podría salvarme la vida.

Y si están viendo este video, no es algo muy bueno para mí. O estoy muerta o estoy en una situación muy, muy, muy mala».

Luego detalla la situación que ha vivido en el seno de su familia durante casi toda su vida. Cuenta que en el año 2000, ella tenía 14 y su hermana mayor, de 18, una figura maternal para ella, decidió escapar de su hogar, «porque no teníamos ninguna libertad en Dubai».

«Mi hermana, a los 18 años, no podía hacer ninguna de las cosas que cualquier persona puede hacer en el mundo civilizado. No podía conducir un coche, no podía viajar, no podía tomar sus propias decisiones sobre su futuro. La libertad de elección no es algo que tengamos».

Su hermana logró huir y llegar al Reino Unido, pero una vez allí estaba muy solitaria y no supo qué hacer. Estaba en la calle. Los hombres de su padre demoraron dos meses en encontrarla.

La golpearon, la drogaron y la subieron a un avión, cuenta.

De regreso en Dubai, fue puesta prisionera y aislada del resto de su familia.

Latifa y su hermana adoptiva lograron hacerle llegar un teléfono para comunicarse con ella, pero luego el aparato fue descubierto y su otra hermana considerada culpable. Así que también ella fue golpeada y puesta en prisión.

A los 16 años, Latifa, que ya no podía comunicarse con su hermana, decidió que iba a escaparse del país para ayudarla.

Fue un intento muy ingenuo, admite, simplemente querer salir cruzando la frontera, pero aislada del mundo como estaba, sin internet y sin amigos, no tenía forma de saber cuál era la mejor forma de escapar.

Inevitablemente, cuando la capturaron queriendo escapar, también fue enviada a prisión por su propio padre.

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Alan Crowhurst / Getty Images

En el video cuenta en detalle cómo la torturaron, la golpearon y la mantuvieron aislada y prisionera en una habitación sin ventanas, por más de tres años.

Los hombres que la golpeaban le decían constantemente que tenían órdenes de su padre de golpearla hasta matarla. Pero nunca la mataron.

«Mi padre es la persona más malvada que conozco» dice.

«Es simplemente diabólico. No hay nada bueno en él. Es responsable de la muerte de muchas personas y de arruinarle la vida a muchas más. No le importa nada. Solo le importa su imagen, su reputación. Pero no asesina con sus propias manos. Él no hace el trabajo sucio. Manda a otras personas a hacerlo. Así que toda esta imagen pública que ha construido, de filántropo y defensor de los derechos humanos, es todo mentira».

Cuando la liberaron de la prisión de su propio padre, Latifa dice que en su casa su madre no mostró ninguna compasión por su situación. Hay otras personas que están peor, le dijo. Una semana después la princesa tuvo un colapso nervioso y quiso atacar a su madre. Fue enviada a un hospital mental y después a prisión por segunda vez, ahora por unos meses.

«Cuando salí de prisión por segunda vez, por supuesto que odiaba a todo el mundo. No confiaba en las personas. Para mí todo el mundo era malo, no podía confiar en nadie, todos estaban en mi contra. Así era como me sentía».

Por el resto de su vida, presuntamente hasta ahora, ya no estuvo en prisión técnicamente, aunque una vida completamente controlada y sin libertad, sin amigos y sin familia, sin nadie en quién confiar, no es muy diferente, por más que no transcurra en una celda propiamente dicha.

Un despliegue militar para capturar a la princesa

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«Tuvieron que pasar más de 10 años para darme cuenta que desde aquí no puedo ayudar a mi hermana» dice en el video. Según algunos reportes, Latifa Al Maktoum pasó los últimos siete años planeando este escape, ahora fallido.

Varias organizaciones activistas de los derechos humanos, incluyendo Amnistía Internacional, han exigido al gobierno de los Emiratos Árabes Unidos una respuesta sobre la situación de Latifa Al Maktoum, así como al gobierno indio un reporte detallado sobre el operativo con la redada a la embarcación en que viajaba la última vez que se supo de ella.

Latifa iba acompañada por Tiina Jauhiaien, una instructora de fitness finlandesa con la que se había hecho amiga y que la acompañó en su escape. También la ayudó Hervé Jaubert, un ex oficial de inteligencia naval franco-americano, propietario del barco en que viajaban cuando las interceptaron.

Tanto Jauhiaien como Jaubert hablaron con la prensa después del incidente, aunque aseguraron que habían sido amenazados e intimidados por el gobierno de Emiratos Árabes.

Según Tiina Hauhiaien:

«Cerca de 15 hombres subieron a bordo completamente enmascarados, con armaduras y de negro, con metralletas. Usaron gases lacrimógenos. Fue la experiencia más aterradora de mi vida. Me repitieron una y otra vez que iban a matarme y me sostuvieron al borde del barco, amenazando con lanzarme al mar. Finalmente nos esposaron y nos tiraron al suelo»

La mujer dijo que estuvo dos semanas bajo custodia del gobierno de Emiratos y que fue liberada bajo la advertencia de que no estaría segura «ni siquiera en Finlandia» si hablaba con la prensa.

Hervé Jaubert dijo que el operativo que los abordó contaba con cinco buques militares, cargados de cañones y misiles, dos aviones y un helicóptero. Que después de detenerlos les dijeron que llevar a la princesa fuera del país violaba la ley islámica, al alejarla de la custodia de su padre.

«No voy a volver a Emiratos Árabes» gritaba Latifa la última vez que Tiina la vio. «Mátenme ahora». Pero los oficiales indios se la llevaron.

BBC prepara un documental que, según ha anunciado la cadena, «investiga el misterio de su hermana mayor, Shamsa, desaparecida de las calles de Cambridge en 2000 tras haber huído de la mansión que la familia tenía en Surrey, y cuestiona si esa famosa imagen de Dubai que nos han vendido en realidad no esconde una brutal dictadura y abusos a los derechos humanos».