Conoce el movimiento #MeTooK12, porque la violencia también ocurre lejos de Hollywood

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Durante la edad escolar, se cree que los mayores problemas de un estudiante son que su madre no los deje salir con sus amigos o reprobar un examen de matemática. Lamentablemente, millones de niños, niñas y adolescentes se enfrentan a una de las situaciones más terribles que podrían padecer: abuso sexual.

Las estadísticas son desgarradoras. De acuerdo con UNICEF, 15 millones de mujeres entre los 15 y 19 años han tenido sexo forzado al menos una vez en su vida. Se estima que sólo un 1 % de ellas buscó ayuda profesional. Proteger la infancia y la adolescencia de este infierno debe ser una prioridad, y en respuesta a ello surgió el #MeTooK12.

Este movimiento nació gracias a la llama iniciada por #MeToo, el hashtag a través del cual las mujeres del mundo compartieron sus experiencias de acoso sexual. Este nuevo proyecto fue creado por la organización Stop Sexual Assault in Schools.

La adición del K12 al nombre se debe a que en Estados Unidos y otros países el K-12 hace referencia a los grados escolares que abarcan desde el kínder hasta los 17 años. Por ello #MeTooK12 se define como el estandarte para que se reconozca que el abuso sexual no es sólo cosa de adultos: en las primarias, secundarias e incluso desde el preescolar está presente.

nino subiendo escaleras mochila escuela
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Una encuesta realizada por la American Association of Unversity Women descubrió que un 48 % de las y los alumnos entre los 12 y 17 años han experimentado alguna clase de acoso sexual dentro de la escuela. Otra encuesta del INEGI en México, encontró que 10.7 % de las mujeres mayores de 15 años que asistieron a la escuela en 2016, fueron agredidas sexualmente.

En 2002, la Organización Mundial de la Salud expuso datos todavía más escalofriantes. En el mundo, al menos 150 millones de niñas y 73 millones de niños han experimentado alguna clase de violencia sexual. En varios países del Caribe, el primer encuentro sexual de las mujeres suele ser forzado, y en el 42.8 % los casos fue antes de los 12 años.

Ante cifras tan alarmantes, el movimiento #MeTooK12 invita a las escuelas a unirse a la lucha. Las instituciones educativas, junto con la familia, deben ejercer un papel activo en la enseñanza de equidad de género, ya que el acoso sexual no es algo que se aprenda de la noche a la mañana. Los niños, adolescentes, padres y maestros necesitan entender de qué se trata, qué hacer al respecto y, sobre todo, a no reproducir este tipo de prácticas desdeñables.

Conductas en apariencia tan insignificantes como los códigos de vestimenta que le prohíben a las jóvenes usar faldas cortas "para no distraer a sus compañeros", reproducen ideas que pertenecen a la cultura de la violación. Como lo explicó Sabrina Stevens del National Women's Law Center, este tipo de reglas responsabilizan a la víctima, no al agresor. Y deben detenerse ahora. ¡Todos podemos cuidar a nuestros niños y niñas!

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