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Tippi Hedren acusa (nuevamente) a Hitchcock de acoso sexual

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Universal Pictures

Tippi Hedren, la actriz que saltó a la fama por su notable interpretación protagónica en The Birds (1963), tuvo una compleja y tumultuosa relación con Alfred Hitchcock, el director que la descubrió.

Los sórdidos detalles de ésta —y en especial la horrible revelación de lo abusivo del director, que inevitablemente obliga a cualquier cinéfilo a disociar la persona detrás del magistral cineasta— han sido registrados desde hace mucho tiempo en diversos documentos, pero ahora vuelven a salir a la luz, gracias a la nueva autobiografía de la actriz, Tippi: A Memoir.

Alfred Hitchcock vio a Tippi Hedren en 1961 en un comercial de TV y quedó fascinado con la actriz, así que llamó a su agente y le ofreció un contrato de siete años.

Tippi pensó que se trataba de una oferta para protagonizar la famosa serie Alfred Hitchcock Presents, pero cuando Hitchcock le dijo que la quería como protagonista de su nueva película, no pudo contener la emoción. Se trataba de la película que le seguiría al enorme éxito que fue Psicosis (1960).

Así, Hitchcock se convirtió en su mentor y en un exigente instructor, que le enseñó a la actriz todo lo necesario para ser una estrella hollywoodense: cómo crear un personaje, cómo interpretar un guión y cómo estudiar la relación entre diferentes personajes.

“Probablemente aprendí en tres años lo que de otra manera me hubiera llevado 15 años aprender” dijo Hedren después. Hitchcock, por su parte, elogió a la actriz y dijo que durante el rodaje de The Birds “había alcanzado la perfección”.

Pero la exigencia de Hitchcock y su obsesión con la actriz comenzó a alcanzar niveles preocupantes y directamente abusivos.

Cortina rasgada

En su nueva autobiografía, Tippi Hedren asegura que Hitchcock se le arrojó encima y trató de besarla, mientras viajaban en su limusina. Ella lo rechazó.

Después de esto, el director comenzó a atormentarla en el set. Hitchcock le prohibió hablar con otros miembros del elenco y se ponía furioso si la veía hablando con algunos de los actores.

En la famosa escena en la cabina telefónica, en la que el personaje de Hedren es atacado por las aves, ella recuerda que uno de los vidrios fue roto por uno de los pájaros mecánicos, a pesar de que se suponía que eran blindados, y los pedazos rotos le golpearon en el rostro. En otra escena, el director le dijo que los pájaros mecánicos que utilizaban se habían dañado y utilizarían aves reales.

Pasó 5 días filmando esta escena con aves reales siendo lanzadas hacia ella y con otros atados a su cuerpo mediante bandas elásticas. Cuando una de las aves, atada a su hombro, casi la pica en un ojo, la situación la superó, y pasó toda una semana en cama, exhausta.

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La actriz asegura que con esto Hitchcock quería castigarla por rechazar sus avances sexuales.

La siguiente película que Hitchcock puso a Hedren como protagonista fue la no tan exitosa Marnie (1964), junto a Sean Connery, en la que ella interpreta a una mujer cleptómana con problemas psicológicos.

Hay una escena en la que su personaje es abusado sexualmente por su esposo. Hedren considera que esta escena representa la fantasía de Hitchcock con ella.

Durante este rodaje, el comportamiento de HItchcock, según narra la actriz, fue cada vez más obsesivo y perverso. Por ejemplo, ordenó la realización de una máscara con el rostro de Hedren, aunque no era necesaria para la película. Además, ubicó el camarín de la actriz junto a su despacho, y podía acceder a él mediante una puerta contigua.

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En Tippi: A Memoir, Hedren escribe: “Hitchcock siempre encontraba la forma de expresar su obsesión conmigo, como si yo le debiera alguna clase de reciprocidad”.

Y después revela una ocasión en la que la llamó a su oficina: “De repente me agarró y puso sus manos sobre mí. Fue algo sexual, pervertido y horrible”.

Llegó un punto en el que la actriz no lo toleró más, y amenazó con romper su contrato. Hitchcock amenazó con arruinar su carrera. Durante la última parte del rodaje de Marnie, ya no hablaron más, y sólo se comunicaron mediante intermediarios.

Luego de Marnie, Hitchcock en efecto hizo lo posible por arruinar su carrera. Ella ya no quería trabajar con él pero todavía estaba bajo contrato. Él se negó a ceder y la mantuvo por dos años sin trabajar en absoluto. Cuando le ofrecían otros papeles, él los rechazaba por ella, cosa que le permitía hacer el acuerdo del contrato (el aclamado director francés François Truffaut le ofreció un papel a Hedren y Hitchcock lo rechazó).

Esto, combinado con el poder de Hitchcock como uno de los más grandes directores de Hollywood, y el poco interés de los estudios de enfrentarse a él, hicieron que la carrera de Tippi Hedren efectivamente sufriera un revés del que ya no podría recuperarse. Y que, con Hitchcock en vida, el asunto no pasara a mayores.

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Los detalles de la relación entre Hitchcock y Hedren son reflejados en la película The Girl de HBO (Sienna Miller en el papel de Hedren, Toby Jones como Hitchcock), basada en los libros del biógrafo Donald Spoto, el primero que publicó declaraciones de Tippi Hedren al respecto, en el libro El lado oscuro de un genio de 1983 (en ese momento, amigos y colaboradores del director negaron estas versiones).

Sobre esta adaptación, que se centra en el abuso de Hitchcock a la actriz, Hedren dijo que era correcta, pero que dejaba afuera las partes en las que el director no la acosaba:

“Si hubiera sido un acoso constante me habría ido mucho antes. Pero por momentos, trabajar con él era encantador y maravilloso. Hitchcock tenía un inevitable encanto, era ocasionalmente muy divertido. Y era brillante en lo que hacía”.

Para Tippi Hedren tiene sentido volver en su autobiografía a esta relación y sus detalles, que marcaron inevitablemente su vida y su carrera.

Para los demás, puede parecer que replicarlo, cuando Hitchcock ya no está, sea un devaneo inútil, un cotilleo de los corrillos de Hollywood de hace medio siglo, que ensombrece la figura de uno de los grandes genios del cine, pero también algo que habla de situaciones y dinámicas problemáticas que no eran tal vez demasiado excepcionales en Hollywood, y que muy probablemente no se hayan extinguido por completo.